domingo, 29 de mayo de 2016

Almudena Grandes y Luis García Montero en Honduras


Cuando me vine a vivir a Tegucigalpa no podía llenar mi maleta de libros. Es por eso que la mayoría de mis lecturas actuales son en el Kindle. Pero sí que me traje algunos libros en papel que me apetecía tener conmigo, libros especiales para mí. Uno de ellos fue Almudena, una recopilación de poemas que durante años Luis García Montero dedicó a su mujer, la escritora Almudena Grandes. Un librito cargado de amor y de admiración, como la que yo siento por ambos.

Esta historia se la pude contar directamente tanto a Luis como Almudena el pasado jueves 26 de mayo, ya que vinieron al Teatro Nacional Manuel Bonilla, a un acto enmarcado en el IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes. Y ese poemario "escrito con fe en las palabras y en la vida" lo tengo dedicado ahora por su autor y por su musa. 

Fue una tarde preciosa para hablar de El Quijote, de literatura, de poesía, de amor y vida. 

Luis García Montero hablando de la narrativa de ella. Almudena Grandes hablando de la poesía de él:

"La poesía ha formado parte de mi vida y forma parte de mi literatura. Las citas de mis libros son versos. Y muchas veces los títulos de mis libros provienen de versos porque la poesía tiene esa capacidad esencial de contar en muy pocas palabras lo que yo necesito desarrollar en 500 páginas. Soy muy amante de la poesía. 

Yo empecé a admirar a Luis mucho antes de conocerle. La admiración es una parte esencial del amor. No puedes enamorarte de alguien a quien no admiras. A mí Luis siempre me ha parecido que iba a ser el poeta de mi generación. No solo por la brillantez o el talento, sino también porque posee una condición muy contemporánea: una estética muy moderna pero muy transitable a la vez, que rompía con la vanguardia. Una poesía muy narrativa, lo cual, para una aspirante a novelista -Luis empezó a publicar mucho antes que yo- era muy atractivo.

La poesía de Luis es limpia y es honda. Es muy fácil de leer y muy difícil de entender. En ese sentido la poesía de Luis es una trampa: es muy fácil de entrar en ella y muy difícil salir. Yo creo, al margen del amor y de la admiración, Luis me parece un poeta grandísimo y por su poética. Por las verdades que el asocia a su poesía".

También hubo tiempo para hablar de sus últimas publicaciones.

Sobre Balada en la muerte de la poesía, Luis García Montero comentó: "Lo escribí como respuesta a todas las veces que en los encuentros literarios se habla de la muerte de la poesía. En un congreso me planteé qué ocurriría si de verdad se muere la poesía. Imaginé que un día encendía la televisión y me daban la noticia de la muerte de la poesía. Y yo siento que se ha muerto una amiga íntima. Empiezan las llamadas, el duelo, salir a la calle para ir al entierro. Y lo que voy sintiendo es que al morir la poesía muere algo más que un genero literario. Porque mucha gente resume en la palabra poesía buena parte de lo mejor que tiene la condición humana. Al morir la poesía, vi que los seres humanos perdían su condición más noble y se iban convirtiendo en mercancías. Se perdía la idea del tiempo, porque ahora vivimos en un tiempo marcado por la prisa, por el instante. Es un tiempo del consumo, que es lo que nos convierte en mercancía. Y hasta los seres humanos se convierten en objetos de usar y tirar. Y el tiempo de la literatura nos da una dimensión de la historia, de saber que venimos del pasado, que heredamos tradiciones y un saber humano, y que un día tendremos que dejarlo a nuestros hijos. Eso articula una dimensión de la historia que va más allá del usar y tirar, y que tiene que ver con nuestra conciencia.

Eso tiene que ver también con las ciudades. ¿Cómo me relaciono con Granada sin Lorca? ¿Con Buenos Aires sin Borges? Las ciudades no solo son piedras, son lugares que habitamos porque son parte de la experiencia humana, y si se borra eso que es más que una piedra las ciudades se desconfiguran, y todo eso desaparece con la poesía. Al final, el libro tiene una única salida: una vez que los poetas se reúnen en el cementerio y la entierran, regresan a su casa y se ponen a escribir poesía. Porque la poesía hay que resucitarla. Eso es lo que yo reivindico aquí: la poesía como una forma de resistencia".

Y sobre Los besos en el pan, Almudena Grandes explicó: "Cuando escribí este libro, elegí el título porque a mí me gustaría que no se leyera solo como un retrato de la actualidad, como una imagen de una realidad que está pasando y a la que no le vemos el final, sino que me gustaría también que se leyera como una reivindicación de la cultura de la pobreza, que es la cultura que los españoles hemos tenido siempre y hemos perdido los últimos 20 años. Cuando empezó esto que los culpables de ella llaman crisis,tenía que escribir dos columnas a la semana, y eso al final acaba obligándome a tener mi propia teoría de lo que está pasando. Yo miraba a mi alrededor. Y en seguida me acordé de mi abuelo y pensé que si le dijera "mira qué crisis más horrorosa estamos viviendo", él se partiría de la risa. Para nuestros abuelos sería un contratiempo comparado con las crisis que ellos tuvieron que vivir. Mi abuelo jamás fue a la universidad, era más pobre materialmente, no viajó por el mundo ni era una persona cosmopolita, no hablaba idiomas, pero él, y la gente como él tenía una riqueza que hemos perdido, tenía una fortaleza que nosotros no tenemos. 

Porque la verdad es que España ha sido un país de gente pobre, no necesariamente siempre un país pobre. Los españoles siempre hemos sido pobres, pero teníamos una cultura de la pobreza que nos permitía ser pobres con dignidad, y la pobreza se heredaba de padres a hijos, pero se heredaba también una forma de vivirla: la pobreza no era humillante, no era vergonzosa, ni culpable. La pobreza era la vida. Y la lucha contra la pobreza para que tus hijos vivieran mejor que tú era el sentido de la vida. Pero esa lucha no arrebataba la ilusión ni la esperanza ni la alegría. Esa ha sido la cultura de mi país hasta que hace 25 años nos dijeron que éramos ricos y que ya siempre íbamos a ser ricos. Y los españoles se lo creyeron. Y España se convirtió en un país de gente muy hortera bajo el valor de "felicidad es igual a consumo". Ese es el principio que hay que romper y recuperar la cultura de la pobreza, la cultura de nuestros abuelos, que usaban las cosas hasta que se rompían, que apreciaban el valor de las cosas. Eso es lo único que nos puede hacer fuertes para superar lo que estamos viviendo. Y ese es el punto de vista de Los besos en el pan, porque todos los personajes del libro han decidido resistir de una forma o de otra a este decreto que parece que nos ha caído encima a ser infelices, a ser pobres y a pasarlo mal". 

No es vivir fácil vivir en Honduras. No es fácil vivir en un país con tanta inseguridad ciudadana, un país de contrastes, en el que es fácil perder la perspectiva de la realidad de mucha gente que, fuera de las ciudades, y en las ciudades mismo, en algunos barrios que quedan no demasiado lejos del mío pero que aparecen como una mancha negra en el mapa, hay tanta gente pasando tan mal, extorsionada y luchando por vivir, literalmente, cada día. No es fácil por la distancia y por los diferentes patrones culturales, que nos desubican y parece que jamás nos acostumbraremos del todo. Y, sin embargo, cada día buceo en las razones que me trajeron hasta aquí: mis ganas de abrirme al mundo y de contribuir con mi trabajo a intentar cambiar las cosas. 

Sobre Honduras, y citando a Luis Cernuda, García Montero señaló: "A ver si somos capaces de progresar y de superar la pobreza sin perder la dignidad humana y sin caer en la prepotencia del lujo. Y eso es lo que yo le deseo a mi país y lo que le deseo a Honduras". 

Almudena Grandes, por su parte, dejó este emotivo mensaje final: "España es un país de historia muy difícil. A veces tenemos la sensación de que tenemos muy pocos motivos para estar orgullosos de ser español. Y esa es una sensación que te oprime el corazón. Luego siempre encuentras motivos que te devuelven ese orgullo. Recuerdo una consigna que al final de la Guerra Civil fue capaz de galvanizar a mi país y que yo creo que encierra una verdad que no caducará nunca: "Resistir es vencer". Y yo todos los días de mi vida me repito que resistir es vencer. 

Es verdad que el mundo es muy injusto, que hay gente que nace en países fáciles donde todo el mundo llora cuando escucha el himno y donde todo el mundo se pone la mano en el corazón cuando alzan la bandera, y todo es como perfecto y sonrosado. Pero la experiencia de los que hemos nacido en países difíciles es mucho más intensa, y apreciamos mucho mejor los claroscuros y los juegos de grises, y sabemos que las cosas nunca son blancas o negras, y que todo hay que matizarlo muy bien. La dificultad nos hace más sabios, y la resistencia nos hace más fuertes. Y aunque es duro, que no se nos olvide que mientras el mundo siga siendo el que es, cada día que resistimos es un día que hemos vencido". 

Es mucho lo que me ha quitado Honduras. Pero mucho más lo que me da. Una oportunidad de crecimiento profesional y personal brutal. Unas playas hermosas, algunas noches locas y la posibilidad de redescubrir el valor de la amistad y el deseo. Una gente maravillosa y digna que, en medio de un pueblo adormecido, se aferra con fuerza y valentía a la construcción de un país mejor. Y la oportunidad de vivir tardes como esta, con mi escritora favorita y mi poeta favorito, para después ir a tomar una cerveza y cenar juntos, como en un sueño cumplido. Por eso, por la literatura y por la vida: Gracias Honduras. Gracias.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 22 de mayo de 2016

Reseña | También esto pasará, de Milena Busquets


Un hombre que no es amable con los camareros, no es amable no nadie y acabará no siéndolo contigo.

Disfruté tanto, tanto con esta lectura. Con el estilo de Milena Busquets, tan hermoso, mucho más maduro, más depurado y profundo, tan diferente al de su primera novela, Hoy he conocido a alguien, que comenté hace unos días.

También esto pasará es una novela sobre el duelo: Blanca, la protagonista, acaba de perder a su madre, que estaba tan llena de luz. Y a los 40 años, madre de dos hijos de dos padres diferentes con los que ya no continua la relación amorosa, se siente desubicada. También esto pasará es precisamente el camino del duelo, sin melodramas ni lamentos superfluos, sino de un dolor instalado en la boca del corazón que hay que expulsar del cuerpo, como sea. Y también es un camino hacia una madurez que se ha ido postergando, a la que evita aferrarse, como si de un monstruo se tratase. 

Soy un fraude de adulto, todos mis esfuerzos por salir del patio de recreo son estrepitosos fracasos. 

Y hay tantas Blancas. Blancas buscando un ideal de amor que nos vendieron, incapaces de solidificar los sentimientos. Blancas con tanto miedo a la soledad. Blancas pendulando entre la hipersensibilidad y la rudeza. Blancas de corazón elástico. Hay tantas, tantas Blancas. Demasiadas. Y yo soy Blanca, también. 

Y, como en los cuentos, solo el amor verdadero, y a veces ni siquiera eso, puede acabar con la pena.

Cada vez estoy más seguro de que las mejores novelas son aquellas que se escriben desde la verdad. Que sacarse el pudor es esencial. Y en esta novela, Milena Busquets, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, se sacó el pudor. El resultado es brillante: porque esa protagonista de apariencia superficial y sonrisa puesta se desnuda para compartir a través de las letras lo cansado que es siempre aparentar felicidad y fuerza. Y lo hace sin dramas, con una naturalidad pasmosa. 

Nos metimos de cabeza en ese remolino que convierte en dioses invencibles a los mortales y que les hace creer durante un tiempo que no están solos.

Hoy, dos o tres semanas después de haber finalizado la lectura, estaba repasando mis anotaciones, las frases subrayadas del libro, y me doy cuenta de que, por algún motivo, decidí cerrar con llave todo lo que esta novela me produjo en cuanto la acabé. Porque llegó en un momento para mí en el que me sentía muy cerca de la protagonista, quieto, mirando hacia adelante y hacia atrás, sin saber muy bien por donde continuar. Y, al final, lo mejor, es tomarse las cosas con un poco de humor, de amor y de sexo (el sexo frustrado desvela muchísimo), quitarle hierro al asunto, reordenarse, y darse cuenta de que también esto pasará. Porque sí, pasará, estoy seguro.


La frase:
Con cierta heroicidad estúpida, no reniego de ninguno de mis amores ni de ninguna de mis heridas. Sería como renegar de mí misma. Sé que no es así para todo el mundo, el manto del oprobio es grueso y resistente, y muchos llevan sus odios y resentimientos como insignias, espadas en alto con tanto orgullo y tenacidad como sus afectos. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 16 de mayo de 2016

Top 10 | Canciones a Latinoamérica


10. Pablo Milanés: Canción por la unidad latinoamericana
Bolívar lanzó una estrella que junto a Martí brilló, Fidel la dignificó para andar por estas tierras...

9. José Luis Perales: América
Me hueles a futuro y libertad...

8. Bersuit Vergarabat: Sr. Cobranza
En la selva se escuchan tiros, son las armas de los pobres, son los gritos del latino...


7. Mercedes Sosa: Todo cambia
Pero no cambia mi amor, por más lejos que me encuentre, ni el recuerdo ni el dolor de mi pueblo y de mi gente...

6. Silvio Rodríguez: La maza
Si no creyera en la balanza, en la razón del equilibrio, si no creyera en el delirio, si no creyera en la esperanza...

5. Juan Luis Guera: Ojalá que llueva café
Ojalá que llueva café pa que to los niños canten este canto...

4: Natalia Lafourcade: Hasta la raíz
Hasta la raíz fue mi canción favorita de 2015, la que más escuché y sigo escuchando, la que marcó mi año. Pegada a mí irremediablemente, adquiriendo nuevos matices, poniendo música a mi historia en Honduras. Una historia sobre las espinas clavadas en el corazón, que pinchan cuando uno trata de respirar hondo, y también una historia sobre aquellos lugares y aquellas personas que colmaron nuestro ser y corren por nuestra sangre. Sobre el orgullo de ser y estar, sobre la identidad y la cultura que nos construye como seres humanos.Y también es para mí una historia sobre la pasión latinoamericana, en todas sus formas, que se respira, se ríe a carcajadas y se llora a lágrima viva. Sobre esa pasión que te atrapa y que cuesta dejar volar. Un tema que es pura piel, piel trigueña. Y también es verde, y ríos. Es raíz. Es América Latina.

3. Violeta Parra: Gracias a la vida
Mucho más que un canto a la vida, una de las canciones que entraña tanta melancolía y tanta tristeza en el fondo. Pero es también un canto a América Latina, una canción capaz de hermanar pueblos. Gracias a la vida que me ha dado tanto, me ha dado la marcha de mis pies cansados, con ellos anduve ciudades y charcos, playas y desiertos, montañas y llanos, y la casa tuya, tu calle y tu patio.

2. César Isella: Canción con todos
Una canción que es del pueblo, que se convirtió en un himno continental. Unas de mis canciones favoritas, que he sentido en mi piel. Subo desde el sur hasta la entraña América y total, pura raíz de un grito destinado a crecer y a estallar... Para que luche el hombre de país de país, por la paz.

1. Calle 13: Latinoamérica
La primera vez que vi este vídeo, se me pusieron los pelos de punta, incluso me emocioné con la letra, con esa capacidad para describir una cultura, una manera de ser, de vivir, de pensar. Con unas imágenes que muestran la belleza de todo un pueblo que es uno y a la vez tantos diferentes, un río desbordado de diversidad y de riqueza. Este tema constituye todo un homenaje a todo un continente, un himno hermoso y un canto al respeto por la naturaleza. Soy, soy lo que dejaron, soy toda la sobra de lo que se robaron, un pueblo escondido en la cima. Mi piel es de cuero por eso aguanta cualquier clima... Soy una fábrica de humo, mano de obra campesina para tu consumo, frente de frío en el medio del verano, El amor en los tiempos del cólera, mi hermano, el sol que nace y el día que muere con los mejores atardeceres. Soy el desarrollo en carne viva, un discurso político sin saliva... Las caras más bonitas que he conocido, soy la fotografía de un desaparecido, la sangre dentro de tus venas, soy un pedazo de tierra que vale la pena. Una canasta con frijoles, soy Maradona contra Inglaterra anotándote dos goles... Soy lo que sostiene mi bandera, la espina dorsal del planeta es mi cordillera. Soy lo que me enseñó mi padre: el que no quiere a su patria no quiere a su madre, soy América Latina: un pueblo sin piernas pero que camina. Tú no puedes comprar el viento, tú no puedes comprar el sol, tú no puedes comprar la lluvia, tú no puedes comprar el calor, tú no puedes comprar las nubes, tú no puedes comprar los colores, tú no puedes comprar mi alegría, tú no puedes comprar mis dolores...


Selección: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 13 de mayo de 2016

Reseña | Hoy he conocido a alguien, de Milena Busquets


Como siempre. Lo que no ocurre en los primeros cinco minutos no ocurre nunca. 

Hoy he conocido a alguien es la primera novela de Milena Busquets, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. "Novela de iniciación sobre la dificultad de crecer y las distintas posibilidades y limitaciones del amor", dicen en la web.

Es la historia de Ginebra, una niña pija de 27 años que inicia una relación con un hombre casado. Una historia sobre una burguesa inmadura, demasiado frívola, que me cayó mal durante toda la lectura. El estado ideal para Ginebra: me muero por él y en cierto modo me importa un pepino. 

Hoy he conocido a alguien tiene un estilo demasiado plano, carente de madurez literaria. Podría haber sido una gran novela, pero cae en clichés y a los personajes les faltan matices. 

Aunque tiene verdad y, con el paso de los días, me he dado cuenta de que deja poso. Me he dado cuenta de las grandes cualidades de la autora para explorar una generación, la mía, con gente que nos criamos con la cabeza llena de pájaros, y de repente, teniendo tanto, somos incapaces de alcanzar la plenitud, de encontrar la estabilidad con una persona, rotos siempre por esa dicotomía entre la vida profesional, entre la ambición, y el miedo profundo a la soledad. "Hoy he conocido a alguien" es una frase que se repite con más frecuencia de la que nos gustaría. Recomponiéndonos una y otra vez, creando barreras cada vez más alta contra el sufrimiento. 

Por eso ahora, semanas después de haber finalizado su lectura, pienso que no es una mala novela, que tiene un mensaje más profundo de lo que podría parecer, y que la propia novela es en sí misma una coraza contra la soledad. Muchas historias no se acaban cuando se acaban, se acaban antes o se acaban después de haberse acabado. Eso me ha pasado a mí con este libro, después de haberse acabado, me he dado cuenta de que seguía ahí, pululando. 


La frase: 
No dejamos de querer a la gente cuando nos lo proponemos, el amor no termina cuando lo deseamos, termina un buen día, lo deseemos o no, y termina entonces de forma inevitable. Es un empeño inútil proponerse dejar de amar o proponerse seguir amando. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 8 de mayo de 2016

Mis canciones del mes de mayo


10. Kevin Johansen: Anoche soñé contigo (N)
A veces aparecen personas que te hacen la vida más fácil. Personas que nos hacen soñar despiertos. A veces son espejismos fugaces, que nos alegran en el momento más oportuno. Pero como soñar no cuesta nada, disfrutemos del momento. De eso trata esta canción. 

9. Rozalén: Será mejor (-8)
El Nº1 del mes pasado se queda en la novena posición. No preguntes cuando no quieras saber... Rozalén cantandole a la admiración por una persona, trampa fácil que distorsiona la realidad. Y entonces, será mejor colocarte en la vitrina... 


8. Yuri Pineda: Búsqueda sin tregua (+1)
Este cantautor hondureño le dedica un tema al arte, a los artistas. 

7. Proyecto Aullador: Naturaleza (N)
Y otro cantautor de aquí: Alberto Laínez, la voz de este Proyecto Aullador, que canta a las maravillas naturales de Honduras en lo que él denomina "música ecológica". 

6. Beatriz Luengo: Alguien (-3)
Vuelvo a compartir este mes la versión en español que hace Beatriz Luengo de Use somebody. Suena delicado en su voz. Lleno de tanta luz que ciega mis ojos y no me deja ver... Cuidado con los flashes que deslumbran, no vayamos a estrellarnos por no ver lo que tenemos delante. 


5. Ben Howard: Keep your head up (N)
Temazo. Keep your head up, keep your heart strong. Mantén tu cabeza alta, mantén tu corazón fuerte. Con dignidad, siempre adelante, to realise all I was searching for was me.

4. Christophe Maé: Il est où le bonheur (R)
Muy adictivo el nuevo tema del francés Christophe Maé. Una canción sobre todos esos adultos de 30 años en adelante capaces de plantearse tantas cosas sobre la sociedad, sobre la soledad, sobre uno mismo. La tristeza, un mal del siglo XXI, un mal que solo pueden, podemos, padecer los privilegiados. Hay gente que está preocupada por comer y tener agua. Essayant de le noyer mais il flotte ce putain de chagrin... Intentando ahogarla, pero flota, esta jodida pena. 

3. Sia: Cheap thrills (N)
Menos mal que está Sia para salvar el fin de semana, y esta lista de canciones. No necesito dólares para pasarlo bien esta noche, no necesito dinero mientras pueda sentir el ritmo, no necesito dinero mientras pueda bailar... 

2. Coldplay y Beyoncé: Hymn for the weekend (N)
Genial videoclip y genial canción de Coldplay, con la colaboración de Beyoncé. Un maravilloso himno al fin de semana que despierta tantas cosas positivas en mí. You know you make my world light up...

1. Natalia Lafourcade: No más llorar (N)
Cada mes, cuando elaboro esta lista, siempre pienso cuál es la canción que más he escuchado, que más me ha marcado durante los últimos treinta días. Este mes, sin duda, ha sido No más llorar de Natalia Lafourcade, que me ha acompañado cada amanecer, justo después de saludar al sol, al tiempo y al viento, como dice la canción. Ella escribía hace unos días sobre este tema "No más llorar es ese himno a las ganas de querer estar bien, de salir adelante. De comenzar un viaje de felicidad". Tengo que aceptar donde camino hoy... Respiro hondo, respiro profundo, de un clavado al agua me limpio los restos que mi piel recuerda de ti... Tengo que ser fuerte aunque no den mis piernas, caminar sin miedo a la maleza que hay... canto para limpiar en mi alma...


Selección: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 1 de mayo de 2016

Protagonista del mes... Milena Busquets


Milena Busquets se convirtió en la estrella de la Feria de Frankfurt gracias a su segunda novela, También esto pasará. La crítica acogió con entusiasmo esta novela breve y actual. Y de esta manera la autora catalana se hizo un hueco entre los nombres a tener en cuenta en la literatura hispánica contemporánea.

Hija de la editora Esther Tusquets, Milena Busquets ha crecido entre buenos libros y recibiendo impactos de buenos escritores. Ha tenido más fácil acceder a un mundo hermético, el de las grandes editoriales. Pero los espacios hay que ganárselos: su primera novela, Hoy he conocido a alguien, pasó sin pena ni gloria. Y no me extraña (reseña en los próximos días), pero después, con También esto pasará, se sacó el pudor y logró afinar un estilo propio y hermoso.

Milena Busquets, retratando a una generación, que no es la mía pero lo será dentro de diez años. Una generación que se niega a crecer, aburguesada sin quererlo y abofeteada por la crisis, una generación de niños de 40 años, comprometida y solidaria, pero también perdida e incapaz de avanzar, de forjar relaciones estables y duraderas. 

Sus novelas son dos buenos exponentes de lo que somos hoy. Por eso, sin duda, merecido protagonismo del mes en CAJÓN DE HISTORIAS para ella. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

jueves, 21 de abril de 2016

Top 10 | Las mejores canciones de Natalia Lafourcade



10. Mi problema (con Ismael Serrano)
Una melodía sencilla y una letra cargada de melancolía, que forma parte del último disco de Ismael Serrano. Quedo esta pena de sala de embarque, y yo con este insominio, tan nosotros...

9. El amor acaba
Porque nada es para siempre y hasta la belleza cansa... Quizás uno de los lamentos más bellos jamás cantados.

8. María Bonita
Qué hermosura de canción, qué linda suena en la voz delicada de Natalia Lafourcade. Qué manera de transmitir emociones. 

7. Lo que construimos
Una canción cargada de sensibilidad, que hiere por el lamento sublime de su voz y por la fuerza de sus palabras. No creas que no valió la pena, yo te amé con toda el alma...



6. Slowly (con Leiva)
Esta canción tiene mucho rollo. Sobre las ganas incontenibles.



5. Nunca es suficiente
Con aires de los años 70, mezclando música alegre y una letra llena de dolor, Natalia Lafourcade con firmeza a un amor que ya no puede ser más. Te perderás dentro de mis recuerdos por haberme hecho llorar...



4. Vámonos negrito
Una de las cosas que más me gustan del álbum Hasta la raíz es que es un canto de amor por Latinoamérica. Es mucho más que un álbum sobre las emociones, de las que se han dicho cosas, es un álbum sobre la tierra, sobre la identidad cultural, la historia de un pueblo lleno de dignidad, de ritmos que suenan a tambores. De lunas y tierras.

3. No más llorar 
Esta canción es balsámica, es capaz de curar heridas, de ponerte en contacto con la parte más belleza dentro de cada uno de nosotros. Es capaz de limpiar el alma. 



2. Palomas blancas
Una de las canciones más hermosas del álbum Hasta la raíz. Una canción sobre las esperanzas puestas en el amor. Tierra abrázame, abrázame con tu luz...
  1. Hasta la raíz
Hasta la raíz fue mi canción favorita de 2015, la que más escuché y sigo escuchando, la que marcó mi año. Pegada a mí irremediablemente, adquiriendo nuevos matices, poniendo música a mi historia en Honduras. Una historia sobre las espinas clavadas en el corazón, que pinchan cuando uno trata de respirar hondo, y también una historia sobre aquellos lugares y aquellas personas que colmaron nuestro ser y corren por nuestra sangre. Sobre el orgullo de ser y estar, sobre la identidad y la cultura que nos construye como seres humanos.Y también es para mí una historia sobre la pasión latinoamericana, en todas sus formas, que se respira, se ríe a carcajadas y se llora a lágrima viva. Sobre esa pasión que te atrapa y que cuesta dejar volar. Un tema que es pura piel, piel trigueña. Y también es verde, y ríos. Es raíz. Es América Latina.


Selección: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 17 de abril de 2016

Reseña | La víspera de casi todo, de Víctor del Árbol



Todas las lecturas suman, todas crean un impacto que influye en nuestras experiencias lectoras, determinando que un libro nos guste más o menos, que se convierta en uno de nuestros favoritos. Y, de esas lecturas previas que conforman nuestro ser lector, es irremediable que la inmediatamente anterior a la actual se convierta en una referencia. Más aún cuando ambas, como es el caso, son del mismo autor.

Antes de leer La víspera de casi todo, galardonada con el Premio Nadal, leí Respirar por la herida, una novela fascinante e hipnótica. La víspera de casi todo me ha gustado, es un buen libro, pero quizás no la haya leído en mi mejor momento. El mes de marzo ha sido un mes de cambios e incertidumbres, de nuevos comienzos, y eso ha hecho que leyera esta novela a trompicones, demasiado despacio, perdiendo el hilo a menudo.

Es indiscutible que Víctor del Árbol, quien fuera protagonista del mes pasado en CAJÓN DE HISTORIAS, es un muy buen escritor, muy buen armador de historias, capaz de construir argumentos en los que diferentes historias van superponiéndose hasta que finalmente todo cobra un sentido completo. Sin embargo, aquí, me ha costado más empatizar con los personajes, entenderles, amarles u odiarles. Al menos durante buena parte del libro, porque lo cierto es que la parte final me gustó mucho más. Solo que después de Respirar por la herida, tan intensa, La víspera de casi todo me ha parecido un libro en el que todo se fraguaba demasiado despacio.

Tiene cosas muy positivas, como digo: el argumento está muy bien construido, lo mismo lo personajes, mujeres y hombres heridos. Es una novela profunda. Un libro que merece la pena leer, sin duda, capaz de entretener y hacerlo con calidad literaria. Con algunas partes desgarradoras y con un canto de amor al poeta argentino Juan Gelmán. Soy capaz de reconocer todo ello, de mirar la novela con ojos de lector adulto y crítico, y reconocer lo bueno, que es mucho. 

Pero también, y lo escribo con sinceridad, no lo recordaré entre mis lecturas entrañables, entre las que me marcarán y se quedarán conmigo para siempre. Sé que la culpa es mía, por no haber sabido escoger el momento adecuado para leerlo. Mis disculpas por ello. Y mi consejo: mírense dentro un instante antes de comenzar cada nueva lectura. Yo suelo hacerlo, debí hacerlo en esta ocasión también.


Texto: Ismael Cruceta @Cajondehistoria

sábado, 9 de abril de 2016

Mis canciones del mes de abril


10. Vanesa Martín y Bebe: La piel  (N)
En uno de los últimos conciertos de Vanesa Martín, la cantante Bebe la acompañó para cantar La piel, uno de mis temas favoritos del álbum Cuestión de piel. Un dueto impresionante y una canción llena de fuerza para decirle a un amor del pasado que, por favor, nos deje respirar, que, por una vez aprendí, que no pintabas nada aquí en mi vida...

9. Yuri Pineda: Búsqueda sin tregua (N)
La pasada semana estuve en un concierto tributo a Guillermo Anderson, un reconocido cantautor hondureño que actualmente está enfermo. Allí tocó Yuri Pineda, otro cantautor de Honduras que interpretó algunos temas y que me encantó. Entre ellos, este Búsqueda sin tregua, sobre la creatividad, la juventud y la vida. 

8. Manuel Carrasco: Uno x uno (-5)
El nuevo single de Manuel Carrasco, un tema dulce que suena a Andalucía y a sal, se queda en el puesto 8 este mes. 

7. Bebe: La cuenta (N)
Una de mis canciones favoritas de Cambio de piel, el último álbum de Bebe. También una de las más tristes. La cuenta trata sobre ese momento, cuando todo se acabó ya, en el que uno empieza a darse cuenta de todo lo horrible que fue, de todo el daño que se quedó dentro y hay que sacarlo poco a poco, pero también de lo difícil que es no dejarse engañar por los recuerdos, cuando lo malo empieza a difuminarse y la mente se empeña en recordar los momentos felices. 

6. Marc Anthony: Flor pálida (N)
Aunque la letra de la canción es un poco machista, me quedo con esa idea de "recomposición", de esa persona que aparece para ayudarte a salir adelante tras un proceso doloroso. 

5. Sam Smith: Writing's on the wall (-4)
El Nº 1 del mes pasado baja cuatro posiciones con este tema que fue galardonado con el Oscar a la Mejor Canción del Año. 

4. Christophe Maé: Il est où le bonheur (N)
Una de las voces más particulares de la música contemporánea francesa regresa con un nuevo tema preguntando dónde está la felicidad. Una canción con mucho rollo. Un canto a la vida, a disfrutarla, que no se nos escape de las manos.

3. Beatriz Luengo: Alguien (N)
Esta versión de Use somebody suena delicada en la voz de Beatriz Luengo. Lleno de tanta luz que no me deja ver...


2. Leiva y Natalia Lafourcade: Slowly (N)
Quiero bailar un slow with you tonight. Me muero de ganas. Después de tantos meses y tantas vueltas. Menudo temazo de Aute en la voz de Leiva y Natalia Lafourcade, la protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Y aunque enamorarme de ti me lo tengas prohibido, quiero bailar un slow with you tonight.

1. Rozalén: Será mejor (+1)
Rozalén logra su segundo Número 1 en CAJÓN DE HISTORIAS gracias a Será mejor, una canción sobre la admiración, quizás, sobre la decisión de alejarse de aquello por lo que profesamos amor (en cualquiera de sus formas). 


Selección: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 1 de abril de 2016

Protagonista del mes... Natalia Lafourcade


Toda una vida escuchando a Natalia Lafourcade y no fue hasta el año pasado, el 2015, cuando esta artista supuso para mí una revelación. Y ahora ya la llevo dentro, hasta la raíz.

En la última edición de los Grammy Latino se alzó con cinco galardones, incluyendo Mejor Grabación del Año y Mejor Canción del Año. Y el pasado mes de febrero logró el Grammy al Mejor Álbum de Rock Latino.

Hasta la raíz fue mi canción favorita de 2015, la que más escuché y sigo escuchando, la que marcó mi año. Pegada a mí irremediablemente, adquiriendo nuevos matices, poniendo música a mi historia en Honduras.

Una historia sobre las espinas clavadas en el corazón, que pinchan cuando uno trata de respirar hondo, y también una historia sobre aquellos lugares y aquellas personas que colmaron nuestro ser y corren por nuestra sangre. Sobre el orgullo de ser y estar, sobre la identidad y la cultura que nos construye como seres humanos.

Y también es para mí una historia sobre la pasión latinoamericana, en todas sus formas, que se respira, se ríe a carcajadas y se llora a lágrima viva. Sobre esa pasión que te atrapa y que cuesta dejar volar.

Un tema que es pura piel, piel trigueña. Y también es verde, y ríos. Es raíz. Es América Latina.


Natalia Lafourcade, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Os invito a escuchar conmigo sus canciones este abril, a sentir su voz delicada y llena de sensibilidad. 

Gracias Natalia Lafourcade. Gracias. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

miércoles, 23 de marzo de 2016

Críticas | Dos películas 'engoyadas'

Un día perfecto, de Fernando León de Aranoa (4****)
Premio Goya al Mejor Guión Adaptado
Esta película cuenta la historia de un grupo de cooperantes internacionales que, en plena guerra de los Balcanes, se enfrentan al reto de sacar un cadáver de un pozo, antes de que se contamine el agua y la comunidad se quede sin agua. 

Una película de pequeñas miserias humanas en medio del horror, contada con incisiva ironía y crítica. Una invitación a reflexionara sobre el papel de las Naciones Unidas, capaz de contribuir a resolver problemas enormemente grandes, y tan ineficaz a veces para solventar lo más sencillo. 

Con un reparto internacional encabezado por Benicio del Toro y Tim Robbins (ambos están espléndidos), Un día perfecto es una de las películas españolas más notables del año pasado, con un guion sobresaliente y unos diálogos llenos de verdad. Probablemente sea, hasta la fecha, mi película favorita de Fernando León. 

A cambio de nada, de Daniel Guzmán (3***)
Premio Goya a la Mejor Dirección Novel y al Mejor Actor Revelación (Miguel Herrán)
Amistad. Este es el eje que vertebra A cambio de nada, la primera película como director del también actor Daniel Guzmán. Amistad horizontal, la de dos adolescentes; amistad magnética, la del protagonista por su "jefe"; amistad cargada de ternura, encarnada en el personaje de una anciana llena de soledad. 

Esta es la historia de una huida hacia adelante. Una película de corte social, con muy buenas interpretaciones todas, desde la de Miguel Herrán, que soporta el peso del film, hasta la de los secundarios Antonio Bachiller, Felipe Vélez y Luis Tosar. Y, también, por supuesto, entrañable el papel de Antonia Guzmán, la abuela del director, tierna y triste a partes iguales, capaz de  transmitir con la mirada la pena de la soledad. 

Daniel Guzmán demuestra su buen hacer para contar historias humanas, y hacerlo bien. Para salirse de los patrones manidos de las películas españolas del subgénero, impregnando de luz el drama. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

sábado, 19 de marzo de 2016

Mini Reseñas: La vida era eso y Demonios familiares

La vida era eso, de Carmen Amoraga
Ser infiel no tiene importancia. Lo importante de verdad es ser leal.

Esta novela esta cargada de verdad. Galardonada con el Premio Nadal, La vida era eso es una historia sobre el duelo, sobre las cinco fases para superar una pérdida: negación, ira, negociación, depresión y aceptación. 

Quizás no sea del todo mi estilo, porque a veces cae en lo evidente, en lo que ya sabemos, y echaba en falta mientras leía este libro una profundidad y una capacidad para abrir en mí, como lector y como ser capaz de sentir, nuevos huecos en los que instalar la capacidad de perdonar, que de alguna manera está relacionada con el duelo y la pérdida inesperada. 

Y por ello La vida era eso no me ha terminado de encantar, aunque me ha gustado y es un buen libro, un testimonio sincero sobre una mujer hecha pedazos, devastada, que intenta construirse de nuevo para salvar a sus hijas y salvarse de la tristeza. El estilo de la novela es cercano, casi íntimo, sencillo, fácil de leer y de llegar a cualquier tipo de lector. Recomendable. 


Demonios familiares, de Ana María Matute
Esta casa -me dije una vez más- parece amasada con frases y palabras retenidas. Todas las paredes están hechas de silencio, hasta de aliento contenido. 

Esta frase entraña la esencia de Demonios familiares, la novela que estaba escribiendo Ana María Matute cuando falleció. Es por tanto, de alguna manera, una novela inacabada. O quizá no, porque los relatos pueden llegar a su fin y dejar abiertos espacios para seguir, desde el otro lado, imaginando y suponiendo. Y esta autora es capaz de dar sentido completo a cada una de sus frases, de decir y de callar con absoluta maestría. 

Ana María Matute analiza el despertar del placer a través de la protagonista de este libro cargado de espacios en blanco, en el que cuenta casi igual o más todo aquello que no se dice, que no está escrito, que cada una de las palabras de esta grande de las letras hispánicas. 

Mi novela favorita de la autora (y uno de mis libros favoritos) sigue siendo Olvidado Rey Gudú, una obra magistral y eterna. Muy lejos de este estilo de libro, que es más pequeño y cuya historia crece en los espacios cerrados, deseando salir y escapar. 

Cosas de la vida, Carmen Amoraga recibió el Premio Nadal de manos de Ana María Matute:


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

miércoles, 9 de marzo de 2016

Reseña | Respirar por la herida, de Víctor del Árbol


Con este hermoso título, Respirar por la herida, me inicio en la obra de Víctor del Árbol, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS.

Respirar por la herida porque los personajes están llenos de sombras, todos, los principales y los secundarios, con sus cuerpos marcados de cicatrices que nunca terminaron de sanar, animales heridos y solos. Y todos ellos buscan la manera, acertada o no, de encontrar algo de paz, algo de oxígeno para sus almas desgarradas por la vida, que es muy perra. 

Esta es la historia de un hombre que en algún momento de su vida fue un artista, ahora ya no, ahora apenas quedan resquicios de lo que fue. Y este hombre, Eduardo, recibe un encargo: pintar al asesino del hijo de una reconocida violinista. Pero esto es quedarse en la superficie, ya que Víctor del Árbol construye aquí una novela que es un rompecabezas, un cubo de Rubik complejo, retorciendo más y más un argumento, tanto que parecía imposible de llegar a un final limpio, de tan embarrado que andaba todo. Pero lo logra, y ahí está la brillantez de este escritor que se está ganando un hueco relevante en el panorama literario español de calidad. Y eso ya es mucho, muchísimo escribir. 

Es (mucho más que) una novela negra llena de personajes, de buenos personajes, logrando bucear en sus pasados hasta llegar a comprenderles, por incomprensibles que pudieran haber sido sus actos. El autor se mantiene al margen, otorgando un pincel de dignidad a todos ellos. Y esto, junto con una prosa cuidada al máximo, que adquiere la misma relevancia que ese argumento intenso, en un equilibrio perfecto que satisface a los lectores que buscan algo más, hace de Respirar por la herida una novela magnífica, una experiencia lectora dura, como la vida, y enriquecedora, sin duda alguna.


Las frases:
Existen personas que son capaces de sufrir sin darse cuenta durante toda una vida, que pueden morir sin descubrir la razón de ese peso que lastra los días, ese malestar inconcreto que las hace volverse hurañas y a veces mezquinas, y las dos cosas: infelices.

La paz nunca vuelve del todo después de la pelea, el sosiego ya no es el mismo, quedan cosas por decir, aristas bajo la superficie que pinchan como espinas, pero si procuras evitarlas, las cosas pueden llevarse más o menos bien. 

El amor empieza por los ojos y termina con la costumbre.

Mentir no es faltar siempre a la verdad, es solo aferrarse a la parte de la realidad que conviene para no hundirse. 

A veces quieres querer a alguien y no sabes cómo llegar a esa persona. Se acumulan tantos desencuentros que terminas por perder la senda y no hay modo de recuperar el rumbo.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 4 de marzo de 2016

Mis canciones del mes de marzo


10.  Rozalén y Bebe: Siempre me quedará (N)
En uno de los recientes conciertos de Rozalén en Madrid, la artista cantó Siempre me quedará, uno de los temas más hermosos y tristes de Bebe. Esta salió al escenario a acompañarla en una interpretación que merece la pena escuchar, ver y sentir. El tiempo todo calma, la tempestad y la calma...  

9. Gemelli Diversi: Un attimo ancora (N)
Uno de los clásicos modernos de la música italiana que rescatamos este mes para CAJÓN DE HISTORIAS. 

8. Sia: Bid set free (-7)
El Número 1 del mes pasado se queda en la octava posición. 

7.  Lady Gaga: Til it happens to you (N)
Uno de los momentos más emocionantes de la última ceremonia de los Premios Oscar lo protagonizó Lady Gaga, cuando cantó esta canción nominada al galardón. Aunque me alegra profundamente que no ganara, reconozco que la interpretación fue impactante. 

6. Adele: When we were young (-2)
Adele baja dos puestos con respecto al mes pasado con este tema sobre la nostalgia. Comparto aquí su interpretación del tema en los Brit Awards.


5.Carla Morrison: Disfruto (N)
¿Habéis escuchado a Carla Morrison? Una de esas canciones delicadas que te envuelven y se quedan contigo. 

4.  Natalia Lafourcade: Mi lugar favorito (N)
Nuevo single de Natalia Lafourcade. Eres mi lugar favorito en este mundo... y es que ya lo dijo Elvira Lindo "donde estás tú, está mi casa". 

3. Manuel Carrasco: Uno x uno (N)
Manuel Carrasco ha elegido como segundo single un tema dulce de amor, que suena a Andalucía y a sal. 


2. Rozalén: Será mejor (VE)
Me alegra mucho que Rozalén haya decidido grabar el videoclip de Será mejor, de la que ya dijios que era la mejor canción de su nuevo álbum.

1. Sam Smith: Writing's on the wall (N)
Sam Smith estuvo nominado en CAJÓN DE HISTORIAS al Mejor Artista Revelación de 2014 y al Mejor Videoclip de 2013 por 'La la la'. El pasado domingo ganó el Oscar a la Mejor Canción por este tema de la Banda Sonora de Spectre, la última película de James Bond. Writing's on the wall directa al Nº1. 

martes, 1 de marzo de 2016

Protagonista del mes... Víctor del Árbol


Después de un mes dedicado al cine, regresamos a la literatura con Víctor del Árbol. Uno de esos nombres que se han ido haciendo hueco poquito a poco, que uno empieza a escuchar a un amigo lector, que empieza a descubrir a través de buenas reseñas aquí y allá. Y, de repente, la explosión. El título, hiperbólico: Un millón de gotas

Durante meses, no había semana que no leyera una reseña de esta novela, todo el mundo hablaba de este libro como uno de los mejores exponentes de la novela negra patria contemporánea. Un millón de gotas fue galardonado con el Gran Premio de la Literatura Policial Extranjera en Francia. Y me lo compré antes de venir a vivir a Honduras, y allí en España se quedó esperando a que regrese en algún momento para hincarle el diente, es demasiado pesado para llevar en una maleta llena. Pero todo llegará. 

Por el momento, decidí estrenarme con Respirar por la herida, que me compré en la versión digital, atraído por ese hermoso título. Y el resultado ha sido más que satisfactorio. Por aunar un argumento complejo y trepidante con una prosa depurada, cuidada. En los próximos días, mi reseña completa. 

Este año, la Editorial Destino concedía el Premio Nadal a La víspera de casi todo, consagrando a este autor que ya contaba con el apoyo incondicional de los lectores. El buen hacer tiene premio, dicen. Y en este caso parece que ha sido literal. El Nadal sitúa a Víctor del Árbol en la misma lista en la que figuran nombres de la talla de Miguel Delibes, Ana María Matute, Francisco Umbral y Carmen Martín Gaite.

Es el primer escritor que se convierte en protagonista del mes este 2016, y es que ya tenía ganas de volver a la literatura. Y hacerlo por la puerta grande. Si su última novela me gusta tanto como la que ya he leído, sin duda, no me habré equivocado con la elección. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria