lunes, 15 de agosto de 2016

Reseña | La tregua, de Mario Benedetti



Probablemente la novela más conocida de Mario Benedetti, La tregua es el diario personal de Martín Santomé, que se quedó viudo demasiado joven y afrontó solo la crianza de sus tres hijos. No cabía otra solución y salí adelante. Pero todo fue siempre demasiado obligatorio como para que pudiera sentirme feliz.

Al borde la jubilación, Santomé comienza a escribir en un cuaderno los recuerdos de su vida gris y monótona de oficinista. Hasta que empieza a descubrir en él sentimientos olvidados por toda una vida gracias a Laura Avellaneda. Benedetti, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, logra, con su estilo limpio y cercano, la introspección total de un personaje redondo, capaz de evolucionar tanto en tan pocas páginas, un personaje al que el lector llega a conocer y querer y sufrir con él. Quizás no le comprenda siempre, es lo que tiene estar frente a los pensamientos sin filtro de alguien, pero el cariño tiene (o debería tener) un fuerte componente de tolerancia. 

La tregua es una novela de corte existencialista amable, amable porque entre la frustración y la monotonía del vivir es capaz de concederse un respiro para lanzarse sin miedo ante el único futuro tangible que se llama mañana. Publicada en 1960, los conflictos que se plantean en la historia siguen siendo enormemente actuales: el mundo del trabajo  y la clase media en el sistema capitalista, la dificultad para afrontar el amor (en diferentes formas, hetero y homosexual), la rutina y la amistad que es como la marea, que va y viene, y la convivencia, que se parece a la amistad pero no es igual. 

Pero ante todo La tregua es una historia de amor fugaz y hermoso, de los que inundan el alma. Derrocha ternura en cada página y provoca sonrisas (Puede parecer insólito, pero el clima de esta empresa comercial depende, en gran parte, de un orgasmo privado) pero atención los sensibles porque es una de las novelas más conmovedoras del siglo XX, tanto que los ojos se llenan de agua y compasión. 

La tregua es una lectura necesaria que duele y cura y reconforta. 

La frase:
La gente acaba por lo general sintiéndose desgraciada, nada más que por haber creído que la felicidad era una permanente sensación de indefinible bienestar, de gozoso éxtasis, de festival perpetuo. 


viernes, 5 de agosto de 2016

Mis canciones del mes de agosto


10. Sia: Cheap Thrills (-5)
Cuarto mes en lista para Sia con este tema que es un verdadero himno al buen rollo y a l fin de semana. 

9. Slimane: Le vide (N)
Ganador de La voz en Francia, Slimane canta en esta canción a las víctimas del atentado terrorista que tuvo lugar en París el pasado año.

8. Coldplay: Up and up (-4)
Una de los mejores videoclips del año. 

7. Joyce Jonathan y Vianney: Les filles d'aujourd'hui (N)
La voz delicada de Joyce Jonathan se une en este tema a la melancólica de Vianney para cantar a las inseguridades, a los placeres impacientes, a las huidas de los sentimientos sólidos. 

6. Enrique Iglesias y Wisin: Duele el corazón (-3)
Esta canción, que ya ha superado los 200 millones de visualizaciones en YouTube, es una invitación a bailar. Y a otras cosas más porno. 

5. Carlos Vives y Shakira: La bicicleta (-4)
El Nº1 del mes pasado se queda entre las cinco primeras canciones de la lista por tercer mes consecutivo. 

4. Manuel Carrasco: La voz de dentro (-2)
Tercer mes en lista para esta canción, una de las más bonitas de Bailar el viento, elegido por los lectores de CAJÓN DE HISTORIAS como Mejor Álbum de 2015. La voz de dentro es un tema de una pasión a la que se le apagó la llama, pero el amor perdura. Y por eso se anhela poder volver al inicio. Quisiera a veces escaparme y volar lejos para encontrarme como aquella vez contigo, porque no cambio ni uno solo de tus besos, porque del sueño que soñamos no me olvido...

3. David Otero: Una vez más (N)
David Otero, quien fuera guitarrista de El Canto del Loco y que comenzó su carrera en solitario como El Pescao, lanza nuevo disco con su auténtico nombre. Una vez más es una canción pop fresa, pegadiza y alegre. Esta noche hay una fiesta, voy a salir con gafas puestas. 

2. Alejandro Sanz y Marc Anthony: Deja que te bese (N)
Primera colaboración entre Alejandro Sanz y Marc Anthony, un tema de aires latinos y ecos flamencos. Tú eres la casualidad más hermosa que me trajo el cielo. 

1. Rozalén y Abel Pintos: Asuntos Pendientes (N)
Directamente al Nº 1, Asuntos Pendientes es un tema que suena a tierra y a raíz. Es un canto a la verdad, a seguir adelante, aceptar que hoy es hoy y que ayer fue pasado, porque en la vida se madura a menudo con los daños, y entonces es mejor mirarse dentro y volver a confiar en la humanidad, disfrutar de tus besos, oler en tus manos toda tu bondad, quitarse las barreras y los miedos y el dolor de palabras hirientes, y sentir que estamos en paz con nosotros mismos. Tercer Nº 1 para Rozalén en CAJÓN DE HISTORIAS, y primero para Abel Pintos.  


Selección: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 1 de agosto de 2016

Protagonista del mes... Mario Benedetti


Mario Benedetti, el poeta que escribía cuentos y novelas. El uruguayo cercano, de versos románticos y directos. El poeta de todos y todas, de estilo sencillo y coloquial, que conquistó el mundo sin más armas que la emoción desnuda. Cuando murió Benedetti, hace siete años, escribí estas frases. Y escribí también que su obra, eterna y universal, siempre daría consuelo y amor y lágrimas.

Su producción literaria es una de las más destacadas del siglo XX, capaz de aunar lo cotidiano y el compromiso político, de reflejar la realidad social de su tiempo. Y la dictadura. Y después el exilio, creando un sentimiento que marca de por vida, una rotura que nunca termina de recomponerse. Diez años tuvo que estar fuera, y a la fuerza, de Uruguay. Diez años que tuvo que vivir lejos de su esposa Luz, que fue su compañera durante seis décadas, uno de esos amores de los que apenas quedan.

He decidido que Mario Benedetti sea el Protagonista de este agosto en CAJÓN DE HISTORIAS. Agosto de poesía, de cuentos y de novela. De La tregua, probablemente su novela más popular, una pequeña joya literaria en la que vibra el sentimiento más puro. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

domingo, 24 de julio de 2016

Mini reseñas | Películas para una tarde de verano

La familia Bélier, de Eric Lartigau (3***)
Una de las comedias dramáticas más conmovedoras del cine francés de los últimos años. La historia de una adolescente que quiere cantar, algo que no comprende su familia, todos sordomudos excepto ella. Tiene momentos muy cómicos y entrañables, y otros que buscan emocionar desde el drama ligero al espectador. Louane Emera, que fue participante de La voz en Francia, se alzó con el Premio César a la Mejor Actriz Revelación por su interpretación. La familia Belier está contada con tanta ligereza y naturalidad que todo fluye y termina dejando una sensación más que agradable. Una delicia.  

Bon Appétit, de David Pinillos (3***)
La ópera prima de David Pinillos, que se alzó con el Premio Goya a la Mejor dirección novel, es una historia actual de jóvenes que se enamoran y que tienen miedo y huyen. Y la dicotomía "vida profesional - vida personal" está muy presente. Una película de profundo espíritu europeo (es una coproducción entre España, Alemania, Suiza e Italia) en estos tiempos en los que la Unión está en sus horas más bajas, con toques de comedia, sí, pero en la que el drama romántico termina floreciendo. Protagonizada por el siempre efectivo y atractivo Unax Ugalde.

Madame Marguerite, de Xavier Giannoli (3***)
Y otra comedia dramática, posiblemente la mejor película de las tres (aunque la que más me ha gustado a mí haya sido La familia Belier). Es la historia de una mujer rica que se dedica a dar conciertos de ópera a sus amigos, aunque ella canta fatal y no lo sabe. Una película sobre la locura y el poder del dinero, que a veces impulsa el engaño. Catherine Frot, que se llevó el Premio César a la Mejor Actriz, en una interpretación complejísima y certera, al borde del histrionismo y con una carga emocional enorme, excéntrica y rota por dentro, porque el arte y las risas y la locura no son más que una máscara de la que en el fondo, quizás, Madame Marguerite fue siempre consciente.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 18 de julio de 2016

Reseña | El hombre sentado en el pasillo y El mal de la muerte, de Marguerite Duras



Dos relatos de Marguerite Duras, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, breves, eróticos, sobre el deseo y la soledad. Y en ambos se siente una fuerte influencia cinematográfica, la mirada de cineasta de Duras.

El hombre sentado en el pasillo
Esta es el relato de un deseo que crece y crece y explota. Un hombre, una mujer. Y una mirada ajena. Un sexo que se abre, una lluvia dorada y la imposibilidad de la felicidad. En apenas unas veintena de páginas, Marguerite Duras narra con precisión quirúrgica una escena que adquiere entidad y sentido completo. La cadencia de su estilo es fascinante, capaz de darle forma, a través de las palabras, a sentimientos abstractos que flotan y adquieren solidez.
Veo el enclave del sexo entre los labios separados y que todo el cuerpo se petrifica a su alrededor en un abrasamiento que va en aumento. No veo el rostro. Veo flotar la belleza, indecisa, por las inmediaciones del rostro pero no consigo que se funda con él hasta hacerla suya. 
Y al final todo se desborda con una brutalidad que se pega a la piel y deja espacio al silencio más sucio y, a la vez, más hermoso.
Veo cómo llega el color violeta, cómo alcanza la desembocadura del río, cómo se ha encapotado el cielo, cómo se ha detenido en su lento recorrido hacia la inmensidad. Veo que otros miran, otras mujeres, que otras mujeres ahora muertas miraron asimismo formarse y deshacerse monzones de verano ante ríos bordeados de sombríos arrozales, frente a vastas y profundas desembocaduras. Veo cómo del color violeta llega una tormenta de verano.  

El mal de la muerte
Este relato habla sobre la incapacidad de amar. Y lo hace ante un lector perplejo, que debe ir atando cabos poco a poco para entender ese "mal de la muerte" al que hace referencia el título. Porque nada en la obra de Marguerite Duras es banal ni explícito ni superfluo, sino que todo adquiere múltiples matices y el blanco lo mancha todo, dejando una sensación permanece flotando alrededor del cuerpo durante días, hasta que cala en la mente a través de los ojos, o de la boca.

No es un relato nada fácil de leer, por la estructura, por esa narradora mirona que pareciera a veces estar dentro de la acción, fungiendo como nexo entre personajes y lector, y mezclando la interlocución. Nuevamente, dos personajes: un hombre, una mujer. Un hombre atormentado, y una prostituta.

El mal de la muerte es una descripción certera de la depresión, de la soledad más descarnada, puro esqueleto. Una joya literaria.
De ese cuerpo quisiera usted alejarse, quisiera volver a los cuerpos de los demás, al suyo, volver hacia usted mismo y a la vez es precisamente por tener que hacerlo por lo que llora. 

Otras obras de Marguerite Duras reseñadas en CAJÓN DE HISTORIAS:
- El amante
- Moderato Cantabile
- Hiroshima mon amour


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 15 de julio de 2016

Crítica | Buscando a Dory, de Andrew Stanton y Angus MacLane



Llegué con las expectativas demasiado altas, porque recuerdo todavía la sensación casi mágica que me dejó Buscando a Nemo cuando salí del cine. Y claro, me he estampado. 

Buscando a Dory me parece una película demasiado larga, demasiado lenta y a la que le falta humor y profundidad. Claro, después de la maravilla de Pixar del año pasado, Inside Out, uno siempre quiere ver películas de animación que sean capaces de llegar a pequeños y mayores. 

Dory era un personaje tan entrañable que corría el riesgo, con una secuela, de perder esa conexión con el espectador tan emotiva. Y, en mi caso, ha ocurrido. Seguiré pensando en la Dory de Buscando a Nemo

La película no es aburrida, en absoluto, pero sí es mecánica y el problema es que aporta poco: la historia es demasiado parecida a su predecesora, con la misma estructura y una sucesión de acontecimientos previsibles. 

Si se tratara de otra película, de otro estudio de animación, seguramente esta reseña sería de otra manera. Pero tratándose de Pixar y de Dory, no puedo más que ponerle 2**, un regular, por la sensación de flojera que me ha dejado y las pocas sonrisas que me ha despertado.



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

miércoles, 13 de julio de 2016

Reseña | Hiroshima mon amour, de Marguerite Duras


Hiroshima mon amour es el guion que escribió Marguerite Duras, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS para la película homónima que dirigió Alain Resnais, protagonizada por Emmanuelle Riva. 

Se trata de una historia de amor fugaz, de un encuentro fortuito entre una actriz francesa que se encuentra rodando en Hiroshima una película sobre la paz y un hombre japonés casado. Pero mucho más que una historia de amor, es también un canto a la memoria, a las heridas insondables que dejó la II Guerra Mundial. 

Marguerite Duras, con su estilo inconfundible y certero de palabras precisas y silencios, bucea en esas heridas de amor y de guerra y explora el deseo, derrumbando las imposiciones sociales que se quedan desnudas en las habitaciones de hotel. Y en tan pocas páginas (el guion se lee en un ratito) es capaz de construir dos personajes, ella y él, que laten y respiran y sufren. 

Hiroshima mon amour es un derroche de talento tan condensado que impregna y satura todo. Es deseo, es horror. Es Literatura Universal y eterna. 


Otras novelas de Marguerite Duras en CAJÓN DE HISTORIAS:


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

jueves, 7 de julio de 2016

Crítica | Julieta, de Pedro Almodóvar


La última producción del maestro Pedro Almodóvar supone un regreso al drama y a la complejidad, tras el balón de oxígeno que seguramente supuso para el director realizar Los amantes pasajeros.

Julieta es la historia de una mujer (a la que interpretan dos actrices: Adriana Ugarte y Emma Suárez) que está a punto de marcharse a Portugal pero que cambiará de opinión tras un encuentro fortuito en Madrid. Un encuentro que desencadena un torrente de recuerdos, la historia de una vida, de un amor y del vínculo con Antía, su hija. 

Como suele ocurrir en las películas de Almodóvar, es visualmente impecable: los colores (los rojos tan rojos), la estética, los planos detalle. También la dirección de actores: las dos actrices protagonistas están fabulosas: Adriana Ugarte capaz de soportar el peso de un papel complejo con veracidad, y Emma Suárez, herida en el alma, desgarrada por la vida. Y ambas secundadas por un reparto en el que todos tienen pequeños papeles pero son fundamentales para el desarrollo de la historia. Quizá, de entre los secundarios, destaque Inma Cuesta, en una interpretación que crece. Rossy de Palma, Daniel Grae, Michelle Jenner, Susi Sánchez y Darío Grandinetti son otros de los nombres que completan el cartel. 

Y el guion tiene destellos de brillantez, es imposible cuestionar la calidad de Almodóvar para contar historias, para construir con efectividad un relato capaz de absorber al espectador. Almodóvar que es, además, un director ambicioso, que lo quiere todo. Y eso implica unos riesgos. Esta vez, en mi opinión, ha querido llegar tan lejos, abarcar tanto, que hay demasiados cabos sueltos en Julieta, y todo el clímax que logra a lo largo del metraje está descompensado con un final precipitado, cuesta abajo sin frenos. 

Todavía no logro descifrar si me ha gustado o no la película. Y ya han pasado varias semanas desde que la vi (en el único cine en el que la proyectaron de Tegucigalpa, únicamente una semana y en la sala VIP, con unas entradas carísimas). Siempre tengo las expectativas muy altas con Almodóvar. Casi siempre las cumple. Y hay muchas cosas muy buenas en Julieta. Pero también, desde mi punto de vista, hay algo que, por algún motivo, hace aguas. Quizás sea porque he echado en falta algunos giros almodovarianos en mitad del metraje, o un halo de luz (y alguna risa del estómago, con ese humor tan característico del manchego) en un drama puro y clásico como es este. 

Creo que necesito un segundo visionado. 


P.D. De cara a los Goya, y teniendo en cuenta esa relación "especial" entre Almodóvar y los académicos, sí que auguro bastantes nominaciones, seguramente algún premio técnico, y a Emma Suárez y Adriana Ugarte compitiendo entre ellas por el cabezón. 


Más películas de Pedro Almodóvar en CAJÓN DE HISTORIAS:
- Tacones lejanos (3***)
- Todo sobre mi madre (5*****)
- Hable con ella (5*****)
- Volver (4****)
- Los abrazos rotos (5*****)
- La piel que habito (4****)


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 4 de julio de 2016

Mis canciones del mes de julio


10. La Otra y El Kanka: Contigo (-5)
Nadie nos dijo que fuera a ser fácil sacarse de dentro los cuentos de un príncipe azul. La letra de esta canción es una maravilla. 

9. Dread Mar I: Más allá de tus ojos (N)
Ya no ves más allá de tus ojos y el amor, escaso en tu corazón. Una canción sobre la capacidad crítica y analítica que escasea. En estos tiempos oscuros para España, de los que parece no saldremos, creo que mucha gente debería escuchar esta canción y abrir sus ojos... 

8. Coldplay y Beyoncé: Hymn for the weekend (-7)
El Nº 1 del mes pasado se queda en el puesto Nº 8. Una canción para brindar por la vida, con un regusto nostálgico en las venas.

7. Vicky Gastelo: Si tú piensas en mí (N)
Esta canción la descubrí porque forma parte de la "banda sonora" de Música para feos, la novela de Lorenzo Silva. Pura sensibilidad. Si no has vuelto a dormir como abrazado a mí...

6. India Martínez y Abel Pintos: Corazón hambriento (N)
Qué bonito cantan India Martínez y Abel Pintos. De verdad, qué bonito. Le cantan bonito a las ganas de amar, a las ganas de quedarse allí, a tu lado, aunque haya sido un amor fugaz... si no te vas, tengo tardes de domingo y mil inviernos...



5. Sia: Cheap Thrills (-2)
Sia sigue cantándole al fin de semana y al buen rollo por tercer mes consecutivo en CAJÓN DE HISTORIAS.



4. Coldplay: Up and Up (N)
Coldplay, again. Este video es una jodida maravilla.

3. Enrique Iglesias y Wisin: Duele el corazón (N)
¡Atención! Esta canción tiene un estribillo muy pegadizo. Sigo defendiendo que la letra es muy porno, solo en tu boca yo quiero acabar, yo también te doy... Uno de los temas de este verano, ¿no?

2. Manuel Carrasco: La voz de dentro (+4)
Después de una relación muy larga, en la que la pasión se apaga, hoguera sin fuego, hay veces que cuesta tomar la decisión de romper los vínculos, porque queda un amor y un cariño eternos, que yo me muero si la veo sufrir, y todo hiere, hasta el aire, pero es imposible quedarse. Y en el recuerdo queda, quedará, el amor vivido... porque no cambio ni uno solo de tus besos, porque del sueño que soñamos no me olvido...

1. Carlos Vives y Shakira: La bicicleta (+1)
Por ahora, si tengo que elegir una canción para este verano, me quedo con esta. La bicicleta me suena a Tegucigalpa, a Madrid, a Granada. Y suena a Colombia, a América Latina y a pasarlo bien, contigo, contigo y contigo. Primer Nº1 en CAJÓN DE HISTORIAS para Carlos Vives y tercero para Shakira.




Selección: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 1 de julio de 2016

Protagonista del mes... Marguerite Duras


Una de las artistas más interesantes y completas del siglo XX: novelista, dramaturga, guionista, directora de cine. 

Marguerite Duras nació en la Indochina Francesa (actual Vietnam) y vivió allí los primeros años de su vida junto a su madre con la que mantenía una relación muy complicada y que se convertiría en un personaje fundamental de su obra. Se trasladó a Francia y tuvo que soportar la pérdida de un hijo, y también vivir en sus carnes una Guerra Mundial, la Segunda, la más devastadora. Se casó y se divorció varias veces. Sufrió profundas crisis vitales, alcoholismo y falleció en 1996 de un cáncer de esófago. 

Y quizás todo esto sirvió para alimentar una de las obras literarias más profundas y especiales, porque Marguerite Duras es capaz de abrir heridas en el lector por la precisión de las palabras escogidas y la musicalidad y el arte, por la importancia de aquello que no se dice, pero sí se cuenta, en una especie de vómito del subconsciente.

En CAJÓN DE HISTORIAS ya hemos reseñado dos de sus novelas más conocidas: El amante, con la que ganó el prestigioso Premio Goncourt en 1984, una de mis obras favoritas, que escogí como mi mejor lectura de autor extranjero en 2014; y Moderato Cantabile, en la que despliega un carisma narrativo irrefutable.

Este mes de julio seguimos descubriendo juntos la obra íntima y deslumbrante de esta francesa. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

viernes, 24 de junio de 2016

Crítica | Laurence Anyways, de Xavier Dolan


Laurence Anyways, una de las mejores películas de amor del siglo XXI. 

Tras dos años de relación, Laurence Alia le dice a su novia que se quiere cambiar de sexo. Que él se siente mujer, que es en realidad una mujer. Tras el golpe inicial, tras explicarle que no le ha engañado, que siempre le han gustado las mujeres, comienza para la pareja un camino de lucha contra ellos mismos y contra el mundo. Pero el amor lo puede todo. ¿Pero el amor lo podrá todo? 

Así se puede resumir el descarnado y apasionado retrato de un amor profundo que Xavier Dolan, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, construye fiel a su estética cinematográfica, a su narrativa descarnada y que le confirman como uno de los mejores directores de actores de la actualidad: Melvil Poupaud y Suzanne Clément están impresionantes. La evolución de sus personajes, la madurez y la redondez interpretativa son grandiosas. 
Laurence Anyways es una película que duele en el alma, ambiciosa en sus casi 3 horas, dramática con las entrañas. Es una demostración de la necesidad de la pasión para vivir, para seguir adelante. De la importancia de la identidad y de todas las construcciones sociales que nos han sido impuestas y nos oprimen. 

Laurence Anyways es un canto a la libertad. A tragarse las lágrimas. O a dejarlas ir. A ser amado y asumir que la vida a veces nos escupe en la cara. 

Menudo torrente. Menuda obra maestra.



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

martes, 21 de junio de 2016

Crítica | Los amores imaginarios, de Xavier Dolan


Dos amigos, un chico (el propio Xavier Dolan, director, guionista y protagonista de la película) y una chica (Monia Chokri), se sienten atraídos por la misma persona: un hermoso efebo de rizos rubios recién llegado a Montreal. Las vicisitudes del falso triángulo amoroso constituyen la trama principal de la segunda película del director quebequés, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS

Es precisamente el juego de la ambigüedad sexual entre los protagonistas lo que regala al espectador algunas escenas muy cómicas y eso, sumado a un trabajo interpretativo impecable, especialmente el de Monia Chokri, hacen que la película se disfrute de principio a fin.  

Es cierto que Los amores imaginarios es una película burguesa y recargada, sin la visceralidad de J'ai tué ma mère o Mommy, pero profundamente hermosa, perfecta para disfrutar de un cine bien rodado, de calidad, detallista, que se recrea en el color, en planos detalle y con el buen hacer de un director que sabe dónde colocar la cámara y cómo moverla. 

Es burguesa porque nos presenta sin pudor los problemas superficiales de la clase media-alta canadiense, en la que la vida parece de algodón de azúcar sonrosado donde las cosas bellas y los problemas (resulta que el vestido escogido es más hortera de lo que creía) pasan a ralentí, con una estética pop y canciones de Dalida. A veces es como estar viendo un spot publicitario de un perfume: Xavier Dolan es tan detallista que es capaz de crear una experiencia olfativa a través de las imágenes. 

Tiene partes del guión realmente brillantes: sobre el amor y las relaciones amorosas, sobre sentimientos que intoxican y sobre falsas necesidades que nos imponemos nosotros mismos. Pero al final, entre tanto color y tanta apariencia, de lo que realmente trata Los amores imaginarios, es de la amistad. De la verdadera amistad. 


sábado, 18 de junio de 2016

Reseña | Música para feos, de Lorenzo Silva


Música para feos cuenta la historia de amor entre Mónica y Ramón. Ella, una mujer de 29 años, desencantada con su trabajo y herida por malos amores. Él, algo más mayor, con barreras que le hacen impenetrable. Y ambos, juntos, construyen una relación entre canciones y silencios. 

Con el efectivo estilo de Lorenzo Silva, que escribe tan bien y que es tan fácil de leer, capaz de simplificar lo complejo en un ejercicio narrativo depurado, Música para feos es una novela actual y sincera: desde muy al principio el lector sabe que algo no marcha bien y, de algún modo, Silva le prepara para la tristeza. Porque Música para feos es una novela conmovedora. Pero también de superación personal y limpieza, especialmente para una protagonista que se entregó a un amor pasado que no salió bien, y la desdicha inundó su ser durante un tiempo. 
Mi corazón sabía desde siempre, aunque a mí me hubiera costado tanto admitirlo, que tenía que limpiarse de aquella inmundicia para poder seguir prestándome el servicio que le era propio. 
Empecé a leerla despacio, creo que había demasiadas cosas de Mónica, la protagonista, en mí (hasta la edad, 29 años) y algunas canciones que también han formado parte de mi historia (Reina de la noche, Back to black) y ese reconocimiento me produjo una especie de rechazo: "no estoy preparado para leer el hostiazo que se va a dar esta muchacha porque me va a doler a mí, ahora". Pero, al final, la vida es de los valientes. Y Mónica es una valiente. Y yo, qué bueno que nací valiente.
Esa noche, después de muchas noches sin atreverme a hacerlo, volví a ponerme el disco de Amy Winehouse. Y me fui directa al corte que más hacía honor a su nombre en mi alma y en mi memoria: aquella canción que durante meses había sido una cuchilla que me abría en canal, afilada e inmisericorde.  

Lorenzo Silva acierta a la hora de construir los personajes y crear una trama sencilla pero capaz de golpear en las emociones del lector. Todo un logro y un acierto. Música para feos es una historia de amor eterno en pleno siglo XXI, cuando lo efímero recorre nuestra sangre. Una novela triste y deliciosa. 

Más novelas de Lorenzo Silva en CAJÓN DE HISTORIAS:


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

lunes, 13 de junio de 2016

Crítica | Yo maté a mi madre, de Xavier Dolan



Yo maté a mi madre es una película neurótica.

Combina una narrativa cinematográfica visceral con algunos primeros planos cargados de lirismo. 

Xavier Dolan, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS, te conecta desde el principio al relato de este adolescente homosexual que se rebela contra una madre paralizada. Y demuestra además unas dotes magníficas para colocar la cámara y para contar historias. 

Él, que dirige, produce, escribe y protagoniza esta película, desprende un enorme atractivo como actor, incluso si su voz, sus gritos, pueden llegar a resultar desagradables.

Ella, Anne Dorval, que se convertiría desde esta primera película en una de sus actrices fetiche, de sus chicas Dolan por decirlo al estilo almodovariano (y quizás es que haya algo de Almodóvar en Dolan: la plasticidad y el color, los planos detalle, los personajes rotos y maravillosos) está impecable. 

Yo maté a mi madre es una película viva sobre las relaciones maternofiliales, sobre la necesidad de tragarse a la madre. 

El nivel de histeria aquí roza la comedia a veces, y se acerca peligrosamente al histrionismo sin caer jamás en él. Y en todo el metraje hay una enorme carga psicológica, pero, entre tanta brutalidad, brilla una completa elegancia. 

Y luego está el odio. El de verdad. El odio al diferente, al otro. Al homosexual, a la madre sola. Y escribo esta reseña hoy, un día después de la matanza en una discoteca gay de Orlando, con el corazón encogido. 

He estado toda la película buscando amor, todos los destellos de amor que hay en ella. Y al final me he dado cuenta de que Yo maté a mi madre es sencillamente eso: amor incondicional e inevitable.



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria 

lunes, 6 de junio de 2016

Mis canciones del mes de junio



10. Adele: Send my love (to your new lover) (N)
Nuevo single de la británica Adele. Creo que la canción tiene rollo, solo hay que encontrárselo. Yo estoy en eso. 

9. Christophe Maé: Il est où le bonheur (-5)
Tercer mes en lista para este tema del francés Christophe Maé. 

8. Ben Howard: Keep your head up (-3)
Al final de lo que se trata es de mantener la cabeza alta y, sobre todo, el corazón fuerte. 


7. Natalia Lafourcade: No más llorar (-6)
El N°1 del mes pasado se queda en la posición 7 de la lista del mes de junio. Un canto para salir adelante, a respirar hondo y profundo. A las ganas de vivir, y hacerlo con plenitud, siendo consciente que el sufrimiento, y las lágrimas, forman parte de esa plenitud. Canto para limpiar en mi alma aquello que de ti ando cargando en mi espalda...

6. Manuel Carrasco y Vanesa Martín: La voz de dentro (N)
En el último concierto de Manuel Carrasco en Madrid, el artista estuvo acompañado de Vanesa Martín para cantar esta canción, una de mis favoritas de Bailar el viento, elegido Mejor Álbum de 2015 por los lectores de CAJÓN DE HISTORIAS. La voz de dentro es una oda a los recuerdos y a los amores eternos. Esta canción la he sentido yo. Quisiera a veces escaparme y volar lejos para encontrarme como aquella vez contigo, porque no cambio ni uno solo de tus besos, porque del sueño que soñamos no me olvido.

5. La Otra y El Kanka: Contigo (N)
La mejor canción de amor que he escuchado últimamente. Te quiero libre, y me quiero libre contigo. 

4. Rojo Cancionero: Rumbo a la asamblea (N)
El pasado 15 de mayo se cumplían 5 años desde que la gente, harta, se echara a las calles, por una democracia real, por la dignidad y por el pueblo. Estos días he escuchado mucho esta canción. Mejor indignado que estar derrotado... 

3. Sia: Cheap Thrills (R)
Sia repite en la posición de bronce con esta canción que suena a fin de semana. 

2. Carlos Vives y Shakira: La bicicleta (N)
Ya tenemos canción para este verano 2016. Carlos Vives y Shakira se unen para cantarle a Colombia, a América Latina, al amor alegre y a las ganas de vivir y recorrer el mundo en bicicleta. 


1. Coldplay y Beyoncé: Hymn for the weekend (+1)
Por el video. Por Beyoncé. Por la cazadora de Chris Martin. Por el fin de semana, que nos alegra la vida. Por los buenos amigos, que están aunque estén lejos. Por el deseo, que se enciende y que se apaga, pero que es hermoso mientras dura. You know your make my world light up. 


Selección: Ismael Cruceta @CajondeHistoria