lunes, 6 de junio de 2011

Javier Marías en la Feria del Libro de Madrid 2011


Era la primera vez que me acercaba a la Feria del Libro en fin de semana, cuando los autores más importantes firman sus obras.

Pasé por delante de las casetas donde estaban firmando mis admirados Almudena Grandes o Antonio Muñoz Molina, pero tenía las cosas claras: quería acercarme a la de Javier Marías, por mis ganas de leer Los enamoramientos, su última novela, porque considero que es uno de los mejores autores de este país y porque, ya que, antes o después me haría con el libro, ¿qué mejor oportunidad para tenerlo firmado por el autor?

Así que me lo compré, esperé la fila (bastante tiempo, por cierto) y cuando llegó el turno, me encontré con un Javier Marías estirado, prepotente y arrogante. Sabedor de que es muy bueno, más culto y cultivado que el resto de los mortales, me recibió con una media sonrisa que era más una mueca.

Le conté que había publicado una novela hace algún tiempo, y que sería genial que alguien de su categoría, con su experiencia, pudiera leerla. Y su respuesta, insulsa, fue que tiene “demasiadas cosas por leer”, demasiados libros pendientes.

¿Quién me he creído yo para solicitar al grandísimo y todopoderoso Javier Marías que lea una novela de un autor novel sin un respaldo editorial importante?
¿Quién me he creído siquiera para confesarle que he tenido la osadía de publicar una obra?

Mensaje a Javier Marías:
La verdad es que tiene que ser durisisisisisisimo estar firmando libros durante dos horas, buff, solo con pensarlo me dan vértigos, me siento ya agotado… sólo imaginarme dos horas intentando ser algo más que cordial con las personas que se han gastado casi 18 euros en una novela y que han esperado con ilusión a recibir una firma, una sonrisa y una palabra amable, y me dan ganas de… ¿vomitar? Así que, majestad, comprendo su animadversión por esta serie de eventos en los que la masa lectora sin criterio se agolpa para obtener una mísera firma de un académico y reputado autor.

Y, dejando la mordaz ironía a un lado, señor majestad Javier Marías, aunque usted no lo tenga en cuenta, creo que es consciente, dada su sabiduría, de que la amabilidad con los lectores durante determinados momentos forma parte del trabajo del escritor, al menos de alguien como usted que edita en Alfaguara, una editorial que no deja de ser una empresa y que, si no genera beneficios, le mandará a tomar… el aire.

Fin del mensaje.

Bueno, como habréis podido notar, estoy “algo” decepcionado. Creo que cuesta tan poco ser amable… que es tan sencillo ser humilde y sonreír…

Eso sí, la dedicatoria fue bastante elaborada (hace solo unas semanas otro autor me firmo su obra con un irrisorio “A Ismael, con un cordial saludo”):

Leeré la novela cuando le llegue el turno, que será relativamente pronto, la leeré sin prejuicios y sin que este hecho, algo desagradable, me condicione. Incluso diré que tiene bastantes papeletas, si la obra me convence lo suficiente, para convertirse en el Protagonista del mes. 

Reacciones:

16 comentarios:

  1. Vaya, a mí nunca me ha gustado acercarme a conocer en persona a personas a las que admiro, como escritores o cantantes, por miedo a que me decepcionen. Prefiero seguir pensando que son lo que parecen ser :-)
    Desde luego que cuesta poco ser amable, pero nada, será cosa de la fama. Verás cuando te hagas famoso en el mundo entero con tu novela, lo tonto que te pones! jeje, un abrazo!

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  2. Comparto la actitud de Saramaga. No me gusta conocer en persona a gente que admiro, por miedo a la decepción. Pero nada justifica la falta de educación. Un poquito de amabilidad siempre se agradece. En fin, que él se lo pierde. Ahora sigue disfrutando de sus libros, porque no se puede negar que es uno de nuestros mejores escritores, aunque como persona deje que desear.
    Besotes!!!

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  3. Vaya. Yo opino como tú, que una parte de su trabajo es promocionar su obra. Poco cuesta ser amable. Vaya rancio!
    En fin, nos conformaremos con leer su obra :)
    Besos!

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  4. Pésima primera impresión! he leído sólo un libro de él y me gustó como escribe. Creo el a humildad como una de las mayores virtudes de los seres humanos, te cuento, en la feria del libro de hace unos tres años, me acerqué a Hernan Rivera Letelier, casi al terminar la tarde,le pedí que me autografiara su libro "Himno de una ángel parado en una pata", mi favorito, comenté algo que teníamos en común, me conversó se dio el tiempo de dedicarme algo especial, me regaló un chocolate (él es un seductor jajaja), nos dimos un abrazo...me fui en las nubes.
    Nada de pedantería, como muchos escritores chilenos que, como decimos acá, "no le han ganado a nadie", a él le han costado las cosas, e han dicho hasta que no puede haber escrito sus libros, por su origen humilde, pero es el mejor.
    No importa cuan grande, cuan importante sea alguien, la humildad sigue siendo la mayor de las virtudes, pero no es de todos.
    Un abrazo mi querido amigo, te escribo desde éste mi otro blog, estoy un poco triste y he cerrado el otro.
    Te quiero y te sigo

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  5. Pues evidentemente yo no estuve allí, pero decir que tienes "demasiadas cosas por leer" me parece una manera educada de decirte que no tiene ningún interés en leer tu libro.

    Vamos, a mí jamás se me ocurriría pedirle a alguien que no conozco y que es un profesional que lea mi novela así por todo el morro; supongo que habrá críticos literarios que te cobren por ello, y mira, te digan tus puntos débiles para que mejores y tal.

    Pero ¿te imaginas que todo el mundo que escribe un libro le pide que lo lea? Pues menos mal que no lo hace, porque si no igual no teníamos ninguno suyo para disfrutar...

    Ya te digo que no entro en si es borde o pone cara de amargado para firmar a los lectores, porque yo jamás le he visto en persona, pero creo ahí tú has sido muy temerario de pedirle eso, y que vamos, que es la respuesta esperada. Porque una cosa es pedirle a tus amigos que la lean y te digan, y otra cosa es presentarse a alguien así de buenas a primeras... Que sería la mejor publicidad para ti que Javier Marías diga maravillas de tu libro, es verdad; pero que no tiene ninguna obligación (ni interés) en hacerlo, también es verdad y es libre de elegir. Vamos, que no veo nada raro en la respuesta que te ha dado, Isma, y lo siento porque ahora todo el mundo se meterá conmigo, pero es lo que yo pienso.

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  6. Sin justificar la actitud de Javier Marías, la cual me parece poco educada, pero creo que es la reacción normal de un escritor que ya tiene asentada su posición dentro del mundo literario. No necesita captar nuevos lectores, ni más nombre del que ya tiene después de sus muchos años publicando. Lo que no quita que podía haber sonreído en lugar de hacer una mueca, y haberte dicho que aunque no dispone de tiempo para leer tu libro pero que te desea un buen futuro como escritor.
    En fin, suerte y toma nota para ser supersimpático cuando firmes tu libro.
    Un abrazo

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  7. Supongo que cuanto más desconocido es un escritor, más amable se mostrará con quienes se acerquen a pedirle su firma. Entiendo que un hombre como Marías no se puede leer todo lo que le ofrecen, aunque las cosas se pueden decir de muchas maneras. Te podría haber dicho que no, pero que te animaba a continuar, que los comienzos no son fáciles para nadie, qué se yo...
    De lo que me alegro es de que esa opinión que te ha quedado después de haber estado con él no te vaya a influir en la lectura del libro. Yo como soy muy mala me dejaría influir mucho ¡ja,ja!
    Por cierto no he leído a Marías, nunca me atraen los argumentos de sus libros.

    Besos, y practica esa firma con sonrisa para cuando seas super-hiper-mega famoso.

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  8. Puesto que una vez te dijeron que tu forma de escribir se parecía a Javier Marías espero que cuando seas más importante y famoso no seas tan gilip***as como él! :D Estoy seguro de que no será así :).

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  9. Como escuché en algún lado: "la realidad siempre decepciona". De todas formas, viniendo de Javier Marías, no me extraña esa actitud. No por ser él (me parece un buen escritor y el inicio de 'Corazón tan Blanco' es de lo mejor que he leído en mucho tiempo), sino porque tiene la reputación por las nubes, como Pérez Reverte, y todos estos escritores endiosados...

    En fin, un abrazo

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  10. Ismael:
    vaya experiencia ehhh..yo por eso no persigo a nadie para que me firmen nada...si no lo hacen de buenas ¿para que se anotan a estar dando firmas? una media mueca no es lo que uno quisiera encontrar.
    Respecto a leer tu libro, te admiro por tener las agallas para pedirle que la leyera. Pero al ser una petición, el puede responder que si o que no.
    Que bueno que leerás su libro sin prejuicios, por esto te felicito. Y ¡a practicar dedicatorias mientras sonríes! por cierto, que letra más fea tiene ¿qué es exactamente lo que dice la que te puso? entiendo hasta donde dice Para Ismael...y lo demás no...
    un beso,
    Ale.

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  11. Queridos todos:

    Os agradezco mucho, como siempre, vuestros comentarios y vuestra aportación en mi Cajón de historias.

    Había pensado no contestar porque hay diferencias irreparables de base que para solventar deberíamos volver a nacer.

    Pero, finalmente, creo que voy a aclarar algunas cosas, como por ejemplo, lo que pone en la dedicatoria, que algunos de vosotros no habéis entendido (Ale, me ha hecho mucha gracia lo de ¡qué letra más fea!):

    "Para Ismael, este libro que casi dejé en el Cajón, el dirá. Javier Marías".

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  12. También quiero aclarar que en ningún momento le pedí formalmente que leyera mi novela (bien que considero que no hay nada de malo en ello), más que nada porque ni siquiera la tenía encima, y que le dije que sería un honor que alguien como él la pudiera leer. No sé exactamente cuál es la respuesta que esperaba, soy consciente del “plan infinito” que tenemos todos en lo que a lecturas se refiere, pero sé perfectamente que lo que no esperaba era su mueca. Simplemente una palabra de ánimo. Incluso hubiera preferido una mentira cordial, un “házmela llegar a través de la editorial y haré lo que pueda por leerla en el futuro, aunque es complicadísimo”, con una sonrisa amable y cordial.

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  13. Muchas gracias a los que habéis entendido mi postura, gracias a Paolav por compartir sus anécdotas (yo también te quiero y te sigo) y seguiré creyendo que con humildad y simpatía se puede construir un mundo mejor, al menos más confortable donde vivir.

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  14. La gente puede ser maleducada, pero lo que me indigna de la actitud de este señor es que ese comportamiento lo tiene con con un colega suyo que le ofrece leer su obra...sus libros serán muy buenos, pero no me va a picar la curiosidad por enterarme...

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  15. Qué mala es la envidia...

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  16. Ya veremos si la lees con prejuicios o no jajajaja. N0, en serio, me parece fuerte, yo opino como tú, después de gastarnos el dinero sólo pedimos una sonrisa que no sea una mueca, como mínimo es lo que los lectores nos merecemos. Algunos autores se olvidan que sin nosotros ellos no existen... en fin. Yo la verdad es que he tenido suerte hasta ahora con los autores que he conocido en persona. Espero seguir así.

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