miércoles, 9 de noviembre de 2011

VII FESTIVAL DE CORTOS DE MÓSTOLES 2011: INAUGURACIÓN


Aunque suele celebrarse en primavera, por algún desconocido y seguramente extraño motivo este año el Festival Internacional de Cortometrajes de Móstoles (FIC Móstoles) está teniendo lugar en otoño. Una alegría siempre que mi ciudad organice un evento de este tipo, en el que el protagonista es el cine, y lo que es mejor, el corto, donde se mezcla calidad, creatividad, ilusión y mucho esfuerzo. Los cortometrajes suelen ser difíciles de ver en España y por eso se agradece que existan este tipo de festivales, donde pueden llegar al público.

Este año, el FIC Móstoles, en su octava edición, ha contado en la gala inaugural con una más que notable calidad. Cinco cortometrajes que merece la pena ver, comedia, drama, jóvenes, niños, ancianos. Sonrisas, lágrimas sería mucho decir, pero si emoción... y ternura. 

Os los presento:

Yo soy de amor, de Carlo D'Ursi (10 min.)
Protagonizado por Daniel Muriel y Rafa Reaño, narra el encuentro de dos amigos, uno de ellos está destrozado porque acaba de dejarlo con su chica. Él otro es mucho más frívolo y sólo se preocupa del sexo. La primera escena me ha arrancado una carcajada sonora. Seguramente sea el que menos nivel tenga de los cinco de esta primera jornada, pero ha sido divertido y no es el que menos me ha gustado.

Adiós papá, adiós mamá, de Luis Soravilla (12 min.)
Con tres actores conocidos (Miguel Ángel Muñoz, Enrique Villén y Gracia Olayo) este corto, nominado al Goya al Mejor Cortometraje de Ficción 2010, es una historia que, teñida de una estética antigua, cuenta una realidad muy actual y dramática, contada en tono de comedia, la de los jóvenes que tienen problemas para emanciparse.

Dulce, de Iván Ruiz (14 min.)
El más bonito de todos, con un guión muy bueno y visualmente sin peros. Protagonizado por el televisivo Pedro Peña (al que recordamos como el abuelo de Médico de familia) y Fely Manzano, y los niños Miriam Martín y Santiago Díaz. Dos bellas historias de amor en edad poco convencionales: la infancia y la vejez, cargada de ternura y de bellos detalles. Y narrado por Asunción Balaguer, precioso. Mi enhorabuena a Iván Ruiz desde CAJÓN DE HISTORIAS. Dulce levantó una ovación entre el público del FIC Móstoles y creo que puede ser uno de los candidatos a alzarse con el Premio del Público, seguro que tiene un hueco en el palmarés del domingo.


Reconciliación, de Ádel Kháder (17 min.)
El más largo de la noche, narra el "des-encuentro" de dos hombres muy diferentes que se ven encerrados en un ascensor. España, 23 de Febrero de 1981. Intento de Golpe de Estado. Uno de ellos, un repúblicano que acaba de regresar a España tras la larga dictadura franquista; el otro, un joven de Fuerza Nueva. Es gracioso, tiene calidad y habla las dos Españas que siguieron vivas en el inicio de la democracia, que siguen vivas hoy en día...

Moratín 36, de Paco Egido (6 min.)
El más corto de la jornada, protagonizado por Raúl Sender en una interpretación que llena de matices en tan poco tiempo, cargada de intensidad y que nos cuenta una historia con sentido completo en esos seis minutos. La esencia del corto llevada al extremo. ¡Bravo!

Reacciones:

2 comentarios:

  1. Hola,
    Supongo que iremos viendo poco a poco cual de es el mejor corto. De momento, para mí, va ganando Dulce, una historia esteticamente perfecta con una historia muy triste contada como si fuera un cuento. Perfecta!!

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  2. Antonio, finalmente Dulce quedó finalista del Premio del público, yo pensaba que iba a ganarlo, por la ovación en el cine y porque todo el mundo salió encantado, pero es que había mucho nivel esta año!!!

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