domingo, 18 de diciembre de 2011

CHICO Y RITA, de Fernando Trueba



Como la mayoría de ustedes sabrá ya a estas alturas, Chico y Rita es el último proyecto que ha dirigido Fernando Trueba, una película de animación en 2D, con dibujos de Javier Mariscal, en la que nos cuenta la historia de amor entre un pianista y una cantante en la Cuba prerrevolucionaria.

Cosas de la vida, la cinta había conseguido ya el Goya a la Mejor Película de Animación antes de estrenarse en las salas comerciales, hace unos días conseguía el Premio del Cine Europeo en esta misma categoría y, si las cosas salieran bien, sería la única representación española en los Oscars que se celebrarán en Hollywood el próximo mes de febrero, puesto que Pa Negre, elegida por la tan necia a veces Academia Española de Cine, parece que tiene escasas posibilidades. Pero no vamos a lanzar campanas al vuelo todavía, y centrémonos en Chico y Rita, que tiene dos puntos fuertes que la hacen en una película grande: su guión y su música.

Un guión que no flojea, una historia de amor que cobra vida en los diálogos brillantes, en la emoción de dos cuerpos que se buscan, en el color tostado de los cubanos negros y en la tristeza palpable de pensar con certitud que cualquier tiempo pasado fue mejor.  Porque La Habana de los años 40 sonaba a jazz y soñaba con vivir dignamente y hacerse un hueco importante en el mundo sin perder su esencia cubana, ese acento, esas maneras de vivir que hace a los cubanos únicos en el mundo, especiales.  Y Chico y Rita es también una historia de amor triste, de búsquedas continuas, de separaciones, de sueños cumplidos y anhelos perpetuos, una historia de amor que dejó en la piel de ellos, Chico y Rita, Rita y Chico, el sabor al otro. Sabor dulce alguna vez, pero casi siempre un sabor amargo que les hizo odiarse con la misma fuerza con la que se amaron, y esto es mucho sentimiento. Un amor que marcó sus vidas.

Y, por otro lado, como mencionaba, está la música, esas partituras jazz que durante toda la cinta apenas dejan de sonar, que tienen tanto protagonismo como los dibujos o la historia misma. Trueba trabajó mano a mano con el pianista Bebo Valdés (de quien, por cierto, parece que podría ser ésta su historia y Chico su alter ego) para grabar las piezas que escuchamos, para llenar el ambiente de jazz, en una de las bandas sonoras más deliciosas que he escuchado en los últimos años.

Para que no se convierta todo en un listado de halagos, diré que la sencillez de los dibujos de Mariscal produce, algunas veces, una pérdida de expresión en los personajes, y en esta época, donde los personajes animados transmiten casi tanto o más que las personas de carne y hueso, parece una tara imperdonable.

Con todo, Fernando Trueba nos regala una película pequeña que crece desde el minuto uno, que busca la esencia del cine, que consigue insuflar vida a sus protagonistas con un guión sin peros. No se dejen engañar por la animación, no es una película para niños, sino una historia que cala en el corazón de esos adultos sensibles que creen en el amor eterno, y en los sueños de éxito, por ambiciosos que parezcan. 

Reacciones:

10 comentarios:

  1. esta pelicula ya la habia tenido en cuenta <3 la anotaré para verla!

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  2. Tengo el video y espero verlo pronto, lo has descrito estupendo, el sabor cubano, esa alegría tan de ellos aún en su gobierno especial, que sea ganadora de un Goya la hace más imprescindible. Además que tenga visos de realidad y compartir toda esa buena música y festividad latina. Abrazos.

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  3. Se nota que te ha gustado. Contagias hasta el entusiasmo así que habrá que verla.
    Besotes!!!

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  4. Yo estuve para ir a verla al cine..pero al final no ha sucedido. Y, ahora, leyendo tus palabras tan entusiastas has conseguido avivar mi memoria y elevarme las expectativas.

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  5. Yo no soy muy de películas españolas. La última que fui a ver fue la de Agora, que me pareció malísima, aunqeu con un aspecto espectacular, digna de las mejores superproducciones, y Celda, que está muy bien, pero siempre les encuentro el deje cutre tan típico en las películas españolas. Ya casi había tirado la toalla. Pero queridito, me vas a hacer probar nuevamente, ésta la veré.
    POSDATA: Sè que eres un fan incondicional del cine español, en tu mismo novela se refleja, así que no me lo tengas en cuenta :P
    Besos conciliadores, jeje.

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  6. Liz, no la dejes escapar!!!!

    Mario, me alegra que te haya gustado la crítica, esperemos que finalmente consiga la nominación al oscar, aunque es muy complicado...

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  7. Margari, sí, me ha gustado mucho, es muy bonita, tienes que verla!!! Besos!!!

    Offuscatio, yo también quise verla en el cine y se me escapó, la vi en casa, y la disfruté muchísimo, no te olvides de ellas, es muy bonita!

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  8. Icíar, jejeje, pues Ágora ya tiene un tiempecito así que va a ser que no eres muy de cine español, no... me alegra que te animes a ver esta, es diferente, porque es de animación y en 2D, tan artesanal y extemporánea, y la historia es tan cubana que no parece española, aunque lo es.

    Y efectivamente soy un incondicional del buen cine, incluido el español, por supuesto, que habla, y cada vez mejor, de nuestra identidad cultural y de tantísimas cosas más. Poco queda ya de ese cine cutre y cañí que ha ocupado las salas hasta casi el siglo XXI, ahora estamos en una época de calidad narrativa y visual, una cinematografía pequeña que se esfuerza por ser grande, y que muchas veces lo consigue.

    Besos conciliadores de vuelta para ti también!!!

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  9. Ya la tengo apuntada desde que me dijiste en otra entrada que la viera :) Aprovecho estos dias de frio para ponerme al dia con el cine, que lo tengo bastante olvidado...
    Besos!

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  10. Kristineta, seguro que te gusta!!! un besote!!

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