miércoles, 7 de noviembre de 2012

Rosa Montero y Soledad Puértolas sobre el BOOM LATINOAMERICANO


Ayer, en la Biblioteca de la Universidad de Castilla La Mancha, en Ciudad Real, se celebraba una conferencia sobre el Boom Latinoamericano. Fueron cuatro los ponentes de lujo que asistieron para hablar de este fenómeno literario que tuvo lugar en los años 60 y que marcó profundamente la manera de entender la literatura hispana y mundial del siglo XX. Los cuatro ponentes fueron Soledad Puértolas, Rosa Montero, Sergio Ramírez y Juan Gabriel Vásquez, que diseccionaron algunas de las obras, hablaron de alguno de los autores y también de su trascendencia, cómo ellos entendían el Boom y cómo el Boom cambió la forma de entender la literatura. Fue realmente interesante. Me centraré aquí en las dos primeras ponencias, que me parecieron intensas y sinceras. 

Puértolas sobre 'Luvina' de Juan Rulfo
Soledad Puértolas habló de dos obras: Luvina, de Juan Rulfo y Los adioses, de Juan Carlos Onetti. De la primera dijo que le impresionó el tono que te envuelve, que desaparece, que te deja sin alma, sin ser. Luvina empieza con una descripción totalmente aséptica y, a partir de ahí, se puede seguir escuchando a un narrador que continúa con su relato a rumores, una conversación, un hombre habla y el otro escucha. Es un discurso empapado en cerveza. El que escucha ni habla ni bebe. El bebedor cuenta su historia, su experiencia en Luvina, allí se ha quedado. 

Por encima de todo está el narrador e inmediatamente el lector... y luego Rulfo. Puértolas admitió reconocer Luvina frase a frase. "Había algo dentro de mí que era Luvina, la nada podía estar por los alrededores. En Luvina no sucede nada, la nada se queda. Una eternidad claustrofóbica que he padecido en el colegio, en una tarde de domingo, en una ciudad extranjera". 

"¿De qué parte estoy en el relato de Rulfo? - se preguntó Puértolas- Quizá con el que escucha, con el que no bebe cerveza". Y concluyó diciendo que lo que le asombra es que todo se convierta en una balada tan hermosa, una angustia tan perfecta, un lugar recorrido por el viento, que puedes verlo de lejos, puedes entrar, puedes salir, y luego hablar y hablar.

Puértolas sobre 'Los adioses' de Onetti
"En Los adioses, Onetti te atrapa inmediatamente, te echa la red desde la primera línea y si caes te quedas ahí", comenzó diciendo la autora sobre esta novela corta protagonizada por un hombre sin nombre. Nadie le llama de ninguna manera, no vemos la fuente de donde brotan sus palabras. Un hombre enfermo de tuberculosis. Una historia que se cuenta a las puertas del escenario, un mundo regido por otras normas. Y el lector es oyente. El narrador lo domina todo. "Con qué seguridad, con qué arrogancia habla este narrador profeta", dijo Puértolas. "Cuando llegamos al final nos damos cuenta de que la historia permanece en la penumbra, nos sabemos qué ha pasado... ¡cuánto no nos ha contado!". Onetti nos obliga de nuevo a comenzar la lectura.  Ese es su triunfo. 

Rosa Montero sobre el Boom
Rosa Montero comenzó su ponencia diciendo que ser española y joven en los últimos años del franquismo era sentirse fuera del mundo. Una España en la que se leía entonces a escritores antiguos y muy muertos. "Las dictaduras dañan el tejido cultura", quiso sentenciar casi desde el principio. Por ese motivo, los españoles eran tan poco leídos en aquellos años 60 en los que explosionó el Boom. "Gracias a los latinoamericanos pude descubrir también a escritores españoles como Carmen Martín Gaite". La escritora habló también de dos obras: Conversación en la catedral, de Mario Vargas Llosa y Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez. "Tras leer esas novelas comprendí que escribir era otra cosa. Fue tan impactante que me dediqué a leer". "Me fascina el excitante pulso que Vargas Llosa compone". 

"Los hispanoamericanos eran gente ardiendo de ambición, creando una nueva forma de mirar, y además introduciendo un ingrediente lúdico, con normas e instrucciones de cómo debía leerse, tal y como ocurre en Rayuela. Me asombra ahora que no hubiera mujeres en el Boom, pero no me asombraba entonces porque yo también había crecido con una educación sexista". 

La autora, que se considera hija del Boom, matizó que aprendió a escribir novelas con los autores latinoamericanos y con Juan Marsé. Y reconoce que ese movimiento ayudó de una manera decisiva a normalizar la relación entre autores y lectores. 

"El Boom es como el primer amor: cada uno lo mitifica y recuerda a su modo", concluyó.


Reacciones:

14 comentarios:

  1. Genial, mil gracias!!!! Me encanta. Sólo una pequeña precisión: no dije el "pulso" que Vargas Llosa compone, sino el puzle, es decir, el rompecabezas. Estaba con gripe y hubiera sido mejor usar otra palabra pero me salió esa, jejeje. Un beso. Soy Rosa Montero

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    1. Muchas gracias a ti, Rosa, por pasarte por aquí. Me ha hecho muchísisisisima ilusión :) y perdona por el error, entre tu gripe y mi sordera... jejeje. un beso de vuelta!

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  2. Reconozco que no sabía mucho de ese movimiento del Boom hasta ayer (vamos que me preguntan y habría dicho que se trata de una tienda de muebles jeje). Me puse a imaginar en aquella época tan gris y cutre en España, cómo se sentirían Rosa Montero o Soledad Puértolas al leer Cien Años de Soledad y entiendo que se engancharan a la lectura. Eso sí, ni se os ocurra decirles a Rosa o a Soledad que los escritores del Boom son del realismo mágico, porque una de las conclusiones que saqué de ayer es que odian esa forma de encasillarles:-)

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    1. Bueno, me alegra que conocieras y aprendieras algo sobre el boom, que tanto color y tanta alegría trajo a las letras hispánicas. :)

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  3. ¡Muchas gracias por compartirlo con nosotros! La última frase me parece una preciosidad. No veo mejor manera de interpretar un movimiento que no pase por las experiencias personales y sentimientos que cada uno carga en su interior. Un abrazo. (P.S. Lo de McCarthy es imperdonable..eheheh..)

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    1. Qué bien que te guste!!! la verdad es que cada movimiento, cada escritor vive en cada lector, por eso es tan genial compartir charlas como esta, verdad?
      prometo poner solución a lo de McCarthy! muaks!

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  4. ¡Muy buena entrada, Ismael! Y preciosa instantánea la que nos muestras con Rosa Montero (que, como veo, te ha obsequiado además con un comentario más arriba). Por todo ello, ¡felicidades! ¡Un abrazooooo!

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    1. Muchas gracias!!! Qué alegría que me ha hecho todo, jaja, sobre todo lo del comentario!!! :)

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  5. ¡Qué gran entrada y qué gran tarde tuviste que pasar, muy interesante! Un abrazo muy fuerte, nos vemos el sábado.

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    1. La verdad es que fue una tarde muy interesante!!! me gustaron mucho las ponencias! un abrazo, luego nos vemos! ;)

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  6. Pedazo de entrada! Y qué bien lo tuviste que pasar! Pero qué envidia sanita me das! Pero envidia al fin y al cabo... Jajaja
    Besotes!!!

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    1. Muchas gracias!!! jajaja, mujer no tengas envidia!!! ;) un besoteee!!!!

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    2. Hola Ismael yo estaba allí y la verdad es que fue muy interesante escuchar a los cuatro escritores.Nos presentó Eva.
      Un saludo
      Teresa

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    3. Hola Teresa!!! qué alegría verte por aquí! espero que coincidamos de nuevo en Ciudad Real y charlemos un poquito más!!! el día 4 presento allí mi novela, en la Birdy! un abrazo!

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