lunes, 26 de agosto de 2013

BORRACHO ESTABA, PERO ME ACUERDO, de Víctor Hugo Viscarra


Desde que llegué a Bolivia, todo el mundo en La Paz me hablaba de este libro, uno de los más populares. Aparentemente es la biografía novelada del autor, Víctor Hugo Viscarra, que relata desde su infancia hasta su madurez por las calles, o por la calle (en singular), de la ciudad. Enmarcada en un entorno hostil, la obra comienza relatando las palizas que el niño recibía de su madre. Pero pronto su vida pasa a un segundo plano para centrarse en la vida de todos, en la vida nocturna, en sus bares y boliches más turbios, en su gente descastada.

Borracho estaba, pero me acuerdo es un retrato de la sombras de la ciudad, de su parte más oscura y más cruel, con la gente que se muere de frío en las noches del altiplano, donde siempre es invierno.  Una lectura que, pensaba, estaría contada con humor, con la ironía mordaz del que nada tiene que perder, solo, al abrigo del calor de una hoguera, acompañado de los perros fieles que no son de nadie y son de todos. Nada más lejos de la realidad, porque lo que me he encontrado es un relato descarnado y cruel, en el que es difícil encontrar un ápice de belleza. O al menos no sigue los estándares de belleza comúnmente aceptados, que a veces también son erróneos, por qué no decirlo. 

Un libro que está a medio camino entre la novela y la crónica, entre las memorias y el cuento, una especie de ensayo sórdido que es complicado de leer por la cantidad de modismos bolivianos, o mejor dicho, modismos de la gente que no ha tenido acceso a la educación y tiene su manera especial de hablar. Todo mezclado con multitud términos aymaras. 

Desde el mundo de la prostitución al de la gente más humilde que emigró del campo a la ciudad, Borracho estaba, pero me acuerdo hará las delicias de los antropólogos, que somos un poco todos, en realidad. Pero aviso ya: la ciudad que el retrata no es la que yo he conocido. No digo que no exista más, pero no se me ha descubierto, por suerte, ante mis ojos. Y con todo, me ha gustado leerla por saber que era profundamente verdadera. 

Borracho estaba, pero me acuerdo es una fotografía del submundo paceño, de su marginalidad que lleva al alcohol y a las drogas. A la cárcel y a la muerte.

Reacciones:

13 comentarios:

  1. Un libro duro. Ojalá que este mundo descrito ya no exista. Que no lo veas parece una buena señal. Si estuviera por aquí quizás lo leyera,que son temáticas que me atraen.
    Besotes!!!

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    1. La verdad es que es un libro sórdido, no sé si será fácil encontrarlo en España, la verdad. Es complicado de leer por la cantidad de modismos bolivianos, incluso a mí que llevo aquí todo este año me ha costado, porque es el argot de la calle, de las clases más bajas.
      un besote!

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    2. Soy boliviana y lamentablemente este libro presenta una realidad, que a pesar de los esfuerzos que se dan para contrarrestar esta situación, se sigue dando todos los días en mi querida La Paz.
      Un libro muy fuerte que sirve como fuente de reflexión sobre la realidad no sólo para los bolivianos, si no para todos.

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  2. Seguramente esté bien, pero tiene una pinta muy dura y ahora nos apetecen cosas más "ligeras".

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    1. Buf, entonces no os lo recomiendo. Es un libro interesante pero tampoco una maravilla, no creas.

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  3. De vez en cuando me gustan este tipo de lecturas, así que lo ficho ;)

    Besotes

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    1. jejeje, yo te aviso que no es una lectura fácil, no sólo por el tema, sino sobre todo por cómo está escrita!! hay muchas palabras imposibles de entender, te aviso!!!
      besoteees!

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  4. Un libro pobre desde el punto de vista literario, con una historia fantástica, además de servir de inspiración para la película cementerio de elefantes.

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  5. Estoy de acuerdo. No sé si diría "fantástica", pero si,quizás, necesaria. Tengo ganas de ver la peli, me han hablado muy bien de ella.
    Besotes!

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  6. A Víctor Hugo lo conocí en mi vida universitaria, siempre estaba en las chicherias aledañaa a la San Simón y al salir de clases lo encontraba y no perdida una sola oportunidad de estar co el por qué nos reíamos mucho de nosotros y los demas

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  7. Maestro, una ejemplo de vida relativamente hoy y siempre...

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  8. si hay mucho lenguaje popular boliviano y aunque sea yo de Bolivia es dificil comprender algunas palabras o expresione, pero si es una literatura muy simple e interesante. Muestra la verdad de muchas vidas de alcoholicos aqui en Bolivia y en especial La Paz en las zonas marginales.

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  9. Creo que los libros de Viscarra son valiosos por tres motivos:
    1. La situación en la que fueron escritos. Él era un indigente alcohólico, viviendo en la calle y en estado de ebriedad una gran parte del tiempo. Así que,se cuenta que encontraba algunas hojas en blanco en basureros y las usaba para escribir sus historias. Ya es un gran logro, de ppr si, que los haya podido conservar consigo.
    2. Son libros que nos dan la oportunidad de entrar en un mundo al cual no hubiéramos tenido acceso se otra manera. Permitirnos ver dentro de ese mundo por medio de sus relatos fue su regalo y su legado a este mundo.
    3. Es un escrito nacido del corazón,sin altas pretensiones ni basado en reglas literarias o adornos. No creo que él tenía sueños de grandeza o riqueza o fama con ellos. Hay, sí, un talento que fue usado en condiciones completamente adversas, un "bebé" no planeado que logró nacer.
    Aplaudo su existencia.
    Podríamos contribuir intentando crear una "ayuda para leer a Viscarra - vocabulario útil".
    Saludos

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