sábado, 16 de noviembre de 2013

Crónica del concierto de ROZALÉN en Madrid


Si tuviéramos que utilizar una de esas fórmulas manidas que nos enseñaron durante la carrera de Periodismo, diríamos que la de anoche fue "la puesta de largo de Rozalén". Un lleno absoluto en la sala Joy de Madrid que recibió entre aplausos a la cantautora, que aparecía en escena poco después de las nueve de la noche con la emoción colgada de su sonrisa, el vello erizado y una lágrima contenida de emoción. Porque Madrid sigue siendo Madrid, a pesar de la basura que colmaba la Calle Arenal y a pesar de la basura de alcadesa, y la capital palpita unas ganas de música, de cultura, que dan un calor especial que arropa a los cantautores. Y eso se nota. 

Desde el principio, la artista derrochó buen rollo y conexión con un público que cantó sus letras de pequeñas historias cotidianas, de pequeñas arrugas en las comisuras de tanto reír, de maripositas a las que no nos da la gana cortar las alas, de amores con VIH que siguen siendo amores, porque ante los sentimientos ¿quién puede luchar?

La cantante, acompañada de cinco músicos y una intérprete de lengua de signos, marcaba con su voz y su entidad diferentes estilos: desde el pop más puro de 80 veces, "para los despechados", dijo, hasta los ritmos reggae de Saltan chispas, pasando por un chotis, sí, sí, un chotis, en un pequeño tributo a Sarita Montiel, mancheguísima, como ella. Y sin olvidarse del tronío del sur que tiene Me arrepiento, con esa parte final de bulería cargada de sentimiento. Hasta se atrevió Rozalén  a cantar por Chavela Vargas, a cantar Llorona, un lamento que no hay que cantar, que hay que penar para que vuele y cobre sentido ese duelo. Y ella lo consiguió. 

Entre los invitados de la noche, Carmen Boza y Paco Cifuentes, con el que cantó uno de los temas más emocionantes del concierto, Tu boca, que nace de las entrañas. Y cuando Rozalén cantó Alivio las lágrimas se desbordaron por fin, tranquilas, lágrimas de emoción en ese agradecimiento, quizás, por todo lo que le está pasando, porque a pesar de esos momentos difíciles finalmente todo cobra sentido, gracias a la música. "Sin gente como vosotros que acude a los conciertos, cantantes como yo nos tendríamos que marchar de este país".

Una noche emocionante, donde brilló la buena música en directo. Una noche en la que Rozalén conquistó un trocito del corazón de esos madrileños que siguen creyendo en el hermoso latir que tiene la capital y que culminó con un regalo y con una promesa: Volver, de Carlos Gardel, una canción eterna, cantada a capella, solamente su voz y ese sentir que es un soplo la vida, que no vamos a dejar que se nos escape.


Fotos: Laura Cruceta

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4 comentarios:

  1. Pues conozco poco a esta artista porque sí, los hay que son cantantes y los hay que son artistas y por lo que cuentas Rozalén está en el segundo grupo :) Voy a ver si escucho algo suyo que mira, Vanesa Martín la conocí gracias a ti y ahora es una imprescindible.
    ¡Muchos besos!

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    1. Es una artistaza!! no sabes la alegría que me da leer un comentario como el tuyo!! un besazooooo!!!!!

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  2. Yo la escuché en directo en la Gala de la inauguración del pasado festival de Málaga y, aunque todavía no era tan conocida como ahora, ya brillaba. Ojalá tenga muucha suerte :D

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    1. Por el momento le está yendo muy bien y creo que la suerte hay que trabajársela, y por el momento esta chica no para!!!
      un besote marina!!!

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