jueves, 22 de mayo de 2014

RESEÑA | CONSUMMATUM EST, de César Pérez Gellida


Que comience el acto final... 

La tercera y última parte de Versos, canciones y trocitos de carne empieza sin dar tregua a un lector que roza la ansiedad. Nos encontramos de nuevo con los personajes que conocimos en la primera entrega, Memento mori. Ahora, no están todos los que eran, Augusto Ledesma no conoce la piedad. Pero sí son todos los que están. Son más que nunca. Especialmente Ramiro Sancho, el inspector de policía del Grupo de Homicidios de Valladolid. El personaje más redondo de la saga, con una evolución constante y patente. La relación entre inspector y asesino se estrecha en esta entrega, porque la vida de ambos está irremediablemente vinculada, marcada para siempre. 

A ellos dos, se suman nuevos personajes, como Ólafur Olafsson, comisario de policía de Reikiavik, y probablemente el secundario mejor construido de esta entrega. 


Consummatum est empieza y acaba el mismo día, el 12 de enero de 2012. Pero entre el primer capítulo y el último hay más de 600 páginas con los sucesos que acontecen desde julio de 2011 hasta la fecha señalada. Y dos partes totalmente diferenciadas: las primeras 200 páginas son el resultado de la voracidad de Ledesma, más obsesionado que nunca por completar su obra, más ávido que nunca, más al límite que nunca. Pero incluso al borde del abismo es capaz de discernir entre lo viable y lo inviable, y por eso decide echar el freno. Es entonces cuando la novela, que había adquirido un ritmo frenético casi perjudicial para la salud, se para en seco para comenzar un ascenso de tensión progresiva, que desembocará en el acto final. Consummatum est. No hay vuelta atrás.

La historia, desde la primera línea de la primera entrega hasta la última de ésta, posee un sentido completo. Si en la dos primeras encontramos detalles que parecían sacados de contexto, ahora descubriremos que nada era casual. Que todo estaba planeado desde el primer momento. Por eso, aunque de lectura ágil y profundamente dinámica, Versos canciones y trocitos de carne requiere de un lector activo y atento a cada una de las palabras y de los sucesos.

César Pérez Gellida cierra una trilogía intensa, cuya calidad argumental no decae en ningún momento, buscando en cada una de las tres nuevos recovecos y nuevos mecanismos para mantener atento al lector. Y cuya calidad literaria sorprende para un escritor novel, por la limpieza de su estilo. Si en Memento Mori el autor no dudaba en utilizar argucias para que la obra funcionara mejor, algo que, en menor medida, se mantenía en Dies Irae, ahora, en esta tercera parte desaparece por completo: César Pérez Gellida decide ir a cara descubierta desde el principio, en una honestidad que es también peligrosa y que consigue que, igualmente, funcione. 

Un libro intenso, al que merece la pena llegar, y con un personaje, Augusto Ledesma, al que odiamos y amamos con la misma intensidad gracias a ese milagro que es la buena literatura.

Más de César Pérez Gellida en CAJÓN DE HISTORIAS:
- Reseña de Memento Mori
- Reseña de Dies irae
- Entrevista al autor
- Protagonista del mes

Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

Reacciones:

16 comentarios:

  1. ¿Has visto que hay un spin off de la trilogía? Está gratis en Amazon :) Y después de estos momentos publicitarios, me encanta que te hayan gustado tanto estos libros.
    ¡Muchos besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajajaaj gracias por tus momentos publicitarios!! lo vi en su twitter, y ahorita mismo voy a descargarlo!!! Gracias! besoteeee!

      Eliminar
  2. Ufff, amigo mío, has conseguido emocionarme. Gracias de todo corazón por esta reseña y las dos anteriores.
    Abrazos¡¡

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias César, por estos libros, ha sido un gustazo leerte! Muy grande Augusto, y al final Ramiro me convenció! Un abrazo!

      Eliminar
  3. Iba a comentarte justo lo mismo que te deja María. Tienes "Mutatis Mutandis" por Amazon para saber una pizca más del pasado de Carapocha :P

    Me alegra que te haya convencido en general. A mí me sorprendió bastante esta última parte, que casi auguraba más espectacularidad y sin embargo, César ha sabido trasladar a lo coherente. Y la verdad es que es todo un acierto. Esa tensión in crescendo de la segunda parte de la novela hasta el final es un auténtico acierto.

    Un abrazo, Ismael!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja gracias por avisar!! sois geniales!
      estoy de acuerdo con tu comentario, ha sido muy interesante el planteamiento de la novela, muy maduro.
      Un abrazote!

      Eliminar
  4. No te leo porque aún no he empezado la trilogía. La empecé, y la aparqué porqeu no me apetecía leer sobre crímenes, así que... aprovecha para mandarte un beso! jeje
    :-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jaja aquí hay muchos crímenes, pero muchos! así que déjala para cuando estés preparada! y beso recibido y otro gigante que te mando!

      Eliminar
  5. No cabe duda que César nos ha cautivado y estamos deseando que vuelva a ofrecernos cosas nuevas. Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad que sí, a mí me ha gustado mucho la trilogía, y ya esperando lo siguiente, (¿será en 2015?) en la que espero un cambio de registro con la misma calidad... veremos!
      un besote!

      Eliminar
  6. No paro de leer reseñas positivas de esta trilogía. Tengo que ponerme pronto con ella.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  7. Oh, acabo de empezarlo.!!! Sé que me va a encantar :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahora mismo me paso por tu casa a ver si está ya la reseña publicada, que he estado a mil y apenas he tenido tiempo de nada!

      Eliminar
  8. Tengo pendiente leer el primero AUN, debo de ser de las pocas que no ha catado nada de este hombre...

    Besotes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja pues casi!! Memento mori es adictiva!! ponte yaaaaaaa jajaja
      besotes!

      Eliminar

¡GRACIAS POR COMENTAR! Toda aportación respetuosa que genere debate y fomente el pensamiento crítico es bienvenida.