martes, 27 de enero de 2015

Película para olvidar | Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?


Cada año es fácil que llegue a las salas españolas "la película francesa más taquillera de la temporada". Así nos vendieron Pequeñas mentiras sin importancia o Intocable, dos muy buenas películas. Además, algo que suelo repetir es que si en algo tenemos que fijarnos de nuestros vecinos franceses es en su cine, una industria cinematográfica próspera, a la que las instituciones públicas -ya sea el gobierno de turno de derechas como Sarkozy o de menos derechas como Hollande- protegen y miman, porque la cultura no se toca y forma parte de su identidad como país. Y eso es digno de admirar, no como aquí, que los cavernícolas del PP siguen creyendo que un país paupérrimo cultural e intelectualmente les será más propicios en las urnas. (Pueden dejar su opinión a este respecto, si les apetece, en los comentarios)

El caso (que me desvío) que esta película, Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? es la afortunada del año a lucir tal etiqueta. Motivo suficiente para ir a verla al cine. Una pena. Porque no es más que una ristra de clichés que dejan a las pobres gentes francesas como una burguesía rancia (¿acaso es que muuuuchos lo son?) y sin gracia, incapaz de adaptarse a una Europa multicultural. Que conste que me estoy refiriendo a la película, no a la sociedad francesa. No porque no piense que quizá ese éxito radique precisamente en que refleja con precisión y humor (francés) una parte de la sociedad, que lo pienso, igual que también hay muchos racistas e ignorantes en España, por desgracia, y en todas partes. Pero, insisto, me estoy refiriendo a la película: un matrimonio con cuatro hijas, cada una de las tres mayores casada con un hombre de una religión distinta, que desean que la pequeña se case con un buen católico. Algo que se cumple, solo que el católico es de raza negra. 

Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho? tiene una primera media hora soportable, en la que todavía hacen gracia los clichés, pero luego todo se hace insoportable, vergonzante y anodino. ¿En serio esta película esta nominada como Mejor Película Europea en los Premios Goya? Esto no hace más que reforzar mi teoría de que muchos académicos no se ven las películas a la hora de votar. Podrían, los descarados, haber nominado a los hermanos Dardenne por Dos días, una noche, que siempre es un valor seguro. Pero ni eso. 

Lo mejor: el novio negro de la hija. 

Lo peor: el resto. 


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

Reacciones:

6 comentarios:

  1. Vaya, pues reconozco que esta película me había llamado la atención y pensaba verla pensando que sería entretenida pero ahora ya no me apetece tanto
    Besos

    ResponderEliminar
  2. PUes no me sonaba, pero por lo que cuentas, no me llama, así que la dejaré pasar.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. Vaya, pues np pintaba mal, no obstante, la quiero ver. ya te contaré. Un beso.

    ResponderEliminar
  4. Mira que me gusta el cine francés, pero el resumen que has hecho me ha puesto los pelos de punta... Y dices que está nominada a mejor película europea y Dos días y una noche no? Madre mía... 1beso!

    ResponderEliminar
  5. Jooo... con lo que me gustan las pelis francesas...

    ResponderEliminar
  6. Pues a mí tampoco me gustó. De humor tiene bien poco. Pero, ya ves, yo llevé peor la primera parte y la segunda mejor (a lo mejor porque sabia que no podía empeorar la cosa ...) También me pareció increíble lo de la nominación (de todos modos, mi preferida era Ida). Y, por último, respecto a la apreciación política que haces al principio: estoy totalmente de acuerdo contigo en todo.

    bsos!

    ResponderEliminar

¡GRACIAS POR COMENTAR! Toda aportación respetuosa que genere debate y fomente el pensamiento crítico es bienvenida.