jueves, 26 de marzo de 2015

Crítica | La teoría del todo, de James Marsh


Después de posponer el visionado de esta película durante toda la temporada de premios, finalmente me enfrenté a ella la semana pasada, durante un vuelo Madrid - Nueva York (que da para bastante).

Si no quería verla era porque, a pesar de las críticas entusiastas, presentía un tufillo de melodrama que me producía enorme pereza: la historia de amor, la enfermedad, la física, lo british... buf, a priori no resulta muy atractivo. Es por eso que cada semana me decía: "voy a ver La teoría del todo", y cada semana terminaba viendo cualquier otra película (incluso vi Dios mío ¿pero qué te hemos hecho?, que menudo pestiño...). 

Así llegué hasta la noche de los Oscars, y cuando Eddie Redmayne ganó el premio como Mejor Actor Protagonista me dio muchísima rabia, por dos razones:
  1. Creo que el papel de Michael Keaton en Birdman es verdaderamente sublime, cargado en matices, irónico, actual y complejo. 
  2. Tenía una excusa menos para seguir posponiendo el visionado. 

Solo me faltaba agarrarme a un clavo ardiendo: que la retiraran de la cartelera. Pero ni con esas. En el vuelo, cuando la vi delante de mí, me dije: Ismael, ármate de valor. Y así lo hice.

Resultado: dos horas que podría haber aprovechado para avanzar con Las tres bodas de Manolita (que a día de hoy ya he terminado y voy a reseñar muy pronto). 

Que sí, que la complejidad física del papel de Eddie Redmayne le hace casi merecedor de un Oscar, que la película tiene una dirección artísitica notable y una música impecable. Nadie lo niega. Es indiscutible. Pero La teoría del todo es un fraude. De hecho, casi se podría decir que es un puto fraude. Nos la venden como una historia de amor cuando es no lo es (miren la biografía de Stephen Hawking y lo entenderán, eso para empezar). 

Todo es cursi e impostado. Evita profundizar en el drama, en el dolor, en la pasión e incluso en "los cuernos", en un derroche de cobardía que no recordaba de un director en mucho, mucho tiempo. Porque James Marsh ha realizado un producto academicista que busca ser níveo, y tan puro se pretende, que es harto pedante.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria 

Reacciones:

11 comentarios:

  1. La verdad es que es estoy de acuerdo contigo en algunas cosas, se muestra de forma demasiado inmaculada lo que es el proceso de una enfermedad, que es algo desagradable, pero a mí, por circunstancias personales, me gustó el mensaje que transmite al final, pero ya te digo que es algo totalmente subjetivo en el que no puedo ser imparcial.

    Besooss!!

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    1. Es interesante contar con otras ópticas, Rocío, y bueno ese mensaje final es bonito, lo que ellos "han construido", pero igualmente me pareció algo impostado. besos!!!

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  2. No la he vista, es de esas pelis que sé que antes o después veré, pero me dejas patidifusa con la reseña. Besos

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  3. NO la he visto todavía, porque no termino de fiarme de esta peli. Y por lo que cuentas, me dejas con el mismo miedo...
    Besotes!!!

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    1. bueno... siempre puedes verla y opinar... no es tan mala, no creas :P
      besos!

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  4. Es una película muy clásica, cero innovadora, ahí estoy de acuerdo. Pero me gustó mucho la interpretación de Redmayne: es fácil caer en la sobreactuación haciendo el papel de un disminuido físico (ya lo hemos visto en otras ocasiones), pero creo que él está contenido e interpreta muy bien a Hawking. Otra cosa es si se merecía el premio o no, que no sabría qué decirte: Keaton lo hace muy bien pero, ¿no se estaba interpretando a sí mismo?
    1beso!

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    1. Sí, la interpretación de Redmayne es buena, eso es indiscutible, de gran complejidad física. Y probablemente sí, Keaton se esté interpretando a sí mismo, pero lo hace taaaan bien, taaaaan bien. Besos!

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  5. Me gustó, pero me hubiese gustado más si hubieran adaptado la biografía de él, en vez de la de ella...

    Besotes

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    1. Por cierto, Keaton se merecía el Oscar (aunque este chico me gusta mucho, trabaja muy muy bien).
      Sigo diciendo que Birdman es un peliculón, una prodia de su propia situación, y el tío lo clava. Aunque, insisto, no es una peli que recomendaría a cualquiera.

      Besotes again

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