lunes, 24 de octubre de 2016

Reseña | Para acabar con Eddy Bellegueule, de Édouard Louis


Una de las obras que ha causado más controversia y polémica en la última temporada literaria, Para acabar con Eddie Bellegueule es una biografía novelada del propio autor, que crea en el protagonista su alter ego. 

Contovertida y polémica porque pone de manifiesto la homofobia vigente en Francia, especialmente en zonas rurales y de escasos recursos económicos. ¿La aceptación de las opciones sexuales diferentes a la heterosexualidad se da únicamente en las clases sociales beneficiadas por el capitalismo burgués? ¿Es cierto aquello de que los derechos humanos son una cosa de ricos?

Édouard Louis no da tregua en esta obra devastadora y descarnada, que quema en la piel y escuece en los ojos, más de impotencia y rabia que de tristeza. Para acabar con Eddie Bellegueule es un retrato incómodo de la cara más gris de Francia, de una Europa fracasada que no ha logrado crear bienestar social para toda la ciudadanía, olvidándose de la educación (de la educación académica y en valores) de parte de la población. Una sociedad que se regodea en la miseria, en la ignorancia y que ataca a aquel que difiere o destaca.

No es una novela fácil de leer, más que por su estilo, que es depurado, por el contenido, que pica a veces. Tanto así que el lector echa en falta una pizca de luz, una sonrisa entre tanto varapalo.  Pero merece la pena leer un libro así, porque derrocha verdad en cada página y hace plantearse cuestiones incómodas. ¿Qué sociedad estamos construyendo con nuestros votos? ¿Este sistema nuestro es realmente efectivo? ¿O solidifica la exclusión? 

Para acabar con Eddie Belllegueule no es solo una novela sobre la homosexualidad en un entorno hostil, sobre el proceso de auto aceptación, sino también, y sobre todo, sobre las opciones de escapar a un destino que el capitalismo escribe para cada uno de nosotros. ¿Existen tales opciones? ¿Cuál es el precio de lograr unas mejores condiciones sociales y económicas? Hay que leer este libro para descubrirlo, para, al menos, planteárselo. Y cuidado, que se queda como una bola atascada en la garganta y en el estómago durante semanas. Pero merece la pena, lo reitero. 



Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

Reacciones:

3 comentarios:

  1. Yo tuve que abandonarlo. Me pareció sobrevalorado y malo hasta el extremo. La narración es inestable y no fui capaz de sentirme atraído por lo que contaba...

    Un besito.

    ResponderEliminar
  2. Pues tu reseña me deja con ganas, pero el comentario de Xavier me hace bajar las expectativas, que no quitarme las ganas de leerlo.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. No había prestado mucha atención a esta historia, pero me he quedado con ganas de descubrirla tras leer tu reseña. Creo que las preguntas que introduces en ella a raíz de la lectura darían para largos debates. Tomo nota, me apetece ver esa mirada crítica del autor. ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar

¡GRACIAS POR COMENTAR! Toda aportación respetuosa que genere debate y fomente el pensamiento crítico es bienvenida.