lunes, 13 de mayo de 2019

Crítica | #ELDISCO, de Alejandro Sanz


El Trato, la canción con la que arranca #ELDISCO, es toda una declaración de intenciones del nuevo trabajo de Alejandro Sanz, protagonista del mes en CAJÓN DE HISTORIAS. Una vuelta a la esencia -que nunca perdió, en realidad- de las emociones cantadas con desgarro capaces de conectar con las historias íntimas de sus seguidores.

Y esa esencia se amplifica en Mi persona favorita, una de esas canciones pop con aires del sur e influencias latinas que convirtieron a Alejandro Sanz en el artista español más importante del panorama musical del siglo XXI. Si a esto sumamos la voz de Camila Cabello, una artista joven que arrastra una legión de seguidores también en el mercado anglosajón, el éxito está más que asegurado.

Precisamente #ELDISCO es el equilibro perfecto entre esas dos versiones que Alejandro Sanz maneja a la perfección. El que canta con arena en la voz y araña (No tengo nada), y el que, a lo largo de todos estos años, se ha llenado de sonidos caribeños (Te canto un son) y de las corrientes urbanas que dominan el mundo de la música en Latinoamérica (Back in the city, junto a Nicky Jam). 

"Tengo un corazón que se parte en dos, la mitad pa La Habana, la otra parte en un alfiler quedó en el pelo de España", sea probablemente la canción que mejor define este álbum.

Cuatro años ha tardado Alejandro Sanz en producir nueve temas inéditos, pero nueve temas que son puras joyas diversas, actuales y que hacen de #ELDISCO el mejor álbum pop que se han lanzado en lo que va del año. Y entre esas joyas, dos destacan especialmente: Los Lugares, junto a Residente, y Este Segundo, cantada a medias en catalán y castellano con Judit Neddermann, en un derroche de delicadeza.  

No es sencillo seguir cantando al amor durante treinta años y saber exactamente qué decir en cada momento para que el mensaje no suene desgastado. Alejandro Sanz sigue siendo el jefe.


Texto: Ismael Cruceta @CajondeHistoria

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